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sábado, 11 de diciembre de 2010

LA PERCEPCION DE LAS SITUACIONES DE JUEGO EN EL FUTBOL



La fase de adopción de una situación futbolística a la aplicación real en la cancha no es tarea fácil. Sólo algunos futbolistas -los de mayor nivel, los que trascienden, los que en definitiva entienden el juego descubren el modo y manera de desplegar en la práctica lo que en lateoría, a través de los entrenamientos, creen haber aprendido.

Se llama a esta particular característica percepción de la situación de juego, que es definida como la capacidad del futbolista para captarlos movimientos y los cambios en el espacio de los propios compañerosde equipo, y entre éstos y los adversarios. 

Se apunta aquí a una materia esencial en el fútbol moderno: la anticipación; es decir, aquella cualidad de realizar una lectura anticipada para detectar las zonas de mejor tránsito para la elaboración de una jugada.Dicha virtud, en realidad, no tiene tanto que ver con la insistencia majadera en los entrenamientos, como en la propia capacidad mental para resolver conflictos.Un director técnico, por mucho que repita movimientos y mecanice situaciones de juego, jamás le va a poder dar a un futbolista el toquepreciso, la capacidad de discernimiento ideal para definir cuándo,dónde y cómo utilizar bien los espacios. 

A lo más -y eso diferencia lacalidad entre un DT y otro- le dará las mejores y más variadas herramientas para que el futbolista pueda utilizarlas según su propiocriterio y percepción.El contra sentido mayor de este principio, que debería ser obvio y unánimemente aceptado, es que los entrenadores de hoy parecen seguir creyendo que pueden influir incluso en el momento de la decisión del jugador.

Si bien ninguno lo reconoce abiertamente, sí es un hecho que tipos que incluso están en el alto nivel y que cuentan con jugadores con características altas de percepción de juego -por ejemplo, Ancelotti en AC Milan o el propio Rijkaard en Barcelona aún piensan que el último toque, la decisión final, les pertenece en un grado máximo. Error grave, sin duda. No sólo porque, en realidad, la ilusión de estos entrenadores es utópica, sino que, al imponerla, lo único que se logra es limitar al máximo -o aniquilar- la opción del futbolista de liberar su capacidad creadora. La pregunta obvia es, entonces, ¿Habrá capacidad de percepción dejuego entre los jugadores a la hora de entrar a la cancha? ¿Como podersaber esto realmente? Más aún, cuando exista estrés competitivo, cuando todo dependa sólo deuna inspiración. ¿Aparecerá en el equipo alguien que se atreva a nomirar al DT y decidir sólo en conciencia? Difícil que pase, sobre todo si en el equipo hay solamente una cabeza que piensa. Y, presisamente es la del que no juega.Volvemos al mismo punto de partida.Los jugadores que desequilibranson los inteligentes, los que piensan, los emocionales, los que entienden el juego y la percepcion del mismo.

Desde el sur del mundo.
Alberto Schenfeld.

RESPUESTA:


Me parecen muy interesantes y razonables tus palabras, Alberto, como siempre.

Cuando leo u oigo lo de entrenar para facilitar "tomas de decisiones" hay algo que me choca, algo que no acabo de entender, pese a que sé a qué se están refiriendo. ¿Cómo se entrena "toma de decisiones"?; sí, con situaciones que reproduzcan el juego, pero sabemos que no hay nada tan igual y tan DIFERENTE a la vez como dos partidos o incluso dos situaciones entre sí.

Además, creo haber visto a lo largo de los años algo que supongo que os habrá pasado a todos. Me refiero a que juegas un partido contra un rival superior o que, simplemente, te plantea unas dificultades enormes; entonces juegas de modo que parece que nunca has visto un balón, que no has hecho una pared en tu vida, confundes los marcajes, no haces ni un cambio de orientación, no tiras desastre.

Al poco te enfrentas a un rival más fácil, y resulta que aquéllo era mentira, que interpretas los repliegues correctamente, das "dos contra uno", metes pases interiores, tiras amagos para ganar posición de disparo, mezclas bien el juego.¿Qué pasa aquí?.¿Los jugadores que hace dos días hacían "toma de decisiones" penosas ahora resulta que parece que van tres segundos por delante del rival y aciertan con la puñetera "decisión" correcta?. La auto confianza ha convertido a un equipo pésimo en uno óptimo, se le ha encendido la luz de repente, ¿Nos lo podemos creer?.

En definitiva, mi opinión es que:

1) El juego futbolístico es tácticamente, muy sencillo, mucho más de lo que los entrenadores pretendemos hacer creer. La dificultad, creo, es de índole técnica y psíquica, no táctica. El chico inteligente no tiene grandes dificultades para captar la esencia del juego.

2) Los entrenadores quizá deberíamos rompernos menos la cabeza con las famosas "tomas de decisiones" -que competen a los jugadores-, y trabajar más sobre los grandes conceptos generales del fútbol (amplitud para atacar/compresión para defender; mezcla y creatividad, tanto para atacar como para defender; mirar para entender; colocarse siempre en posición corporal que permita intervenir en la jugada; ser atrevido en ataque, ser ponderado en defensa; que las líneas de más perspectiva orienten a las demás y ocupen los espacios que se vacían; no dejar a un compañero sin apoyos, en ataque y en defensa; el valor del "fuera de juego"). No hay mucho más. Sentido común.

3) Con esos fundamentos bien trabajados, una buena técnica y salud física y buen ambiente en el grupo, cualquier jugador normal se puede desenvolver en el juego. Si lo entiende y está fuerte, y sabe manejar un balón, el juego fluye con naturalidad.

En fin, que como decía a veces Di Stéfano -y éso no quiere decir que toda la razón vaya en esta frase-, "A veces me pasma lo complicado que lo hacemos los entrenadores durante la semana; hay que entrenar para jugar, no jugar para entrenar. El entrenamiento es un medio, no un fin".
Juan Salvadores

RECOPILACION FUTBOL FORMATIVO
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