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sábado, 14 de mayo de 2011

¿CUAL ES TU PERFIL COMO ENTRENADOR O DT?....CHEQUERA, ALCAHUETA, CORREA, .AUSENTE. ¿CUAL ES EL ERROR MAS COMUN EN LOS ENTRENADORES?



 Ser un buen director técnico/entrenador no es fácil. Muchos por tratar de serlo, terminan “metiendo la pata”. El siguiente texto resume los cuatro errores más comunes que cometen los directores técnicos/entrenadores, según los psicólogos deportivos, y que se han convertido en estereotipos de lo que no es recomendable hacer.

  Comentario personal #1:
 Demasiados directores técnicos/entrenadores en el fútbol de base, obtienen los mejores resultados deportivos con sólo saber de “manejo de grupo”. Otro tanto, a pesar de hacer cursos sobre relaciones humanas (“hasta el diablo conoce la Biblia de punta a punta”), se rajan en el manejo de un equipo, y un último grupo; de aquellos que utilizan tales cursos para disimular su poco conocimiento del juego. Demás que existen  directores técnicos/entrenadores competentes, que sumado a un excelente manejo de grupo, se encuentran hasta el día de hoy todavía buscando trabajo.
1- EL ENTRENADOR CHEQUERA:
 Su responsabilidad como director técnico/entrenador la entiende como una “billetera” abierta. Todo lo trata de solucionar con plata. Da dinero a los jugadores sin preguntar para qué. Su táctica es “comprar” su confianza. Su frase insignia es: ¿Cuánto necesita?”

  Consecuencias: Según los psicólogos deportivos, “un entrenador no hace presencia con regalos, eso es un grave error en el que están cayendo muchos”. Este tipo de relación propicia sentimientos depresivos en los jugadores. Aumenta sus actitudes de competencia y los lleva a sentirse frustrados cada vez que descubren sus limitaciones. Cuando crecen (De una categoría a otra) tienden a ser futbolistas de poca autoestima, hipócritas y subvalorados.

   Comentario personal #2:
 Algunos directores técnicos/entrenadores del fútbol de base creen, y pretenden hacer creer, que los cursos de actualización deportiva, automáticamente les cambiará ese “chip” que tienen de la concepción del juego y del proceso formativo. Sin embargo, muchos les gusta capacitarse para hablar más, que para practicar.
 2- EL ENTRENADOR ALCAHUETA:
 Sobra la explicación. El futbolista puede hacer lo que quiera. Si el jugador no asiste con regularidad a los entrenamientos, no respeta las situaciones de juego con compañeros y entrenadores, no hay procedimientos psicológicos que satisfagan los deberes y derechos que el jugador tiene con el equipo y viceversa. Todo esto se lleva a cabo con los jugadores que son llamados “talentos”. La frase del director técnico/entrenador es “déjelo, hay que saberlo llevar”.

  Consecuencias: Los psicólogos deportivos explican que “los futbolistas que crecen con una permisividad sin límites y ningún respeto por las normas, más tarde tienen desórdenes de conducta”. El jugador de un director técnico/entrenador alcahueta posiblemente será un jugador irresponsable en el futuro. Enfrentará dificultades de estabilidad en competencias proyectadas a corto o mediano plazo. Tampoco sabrá adaptarse a las reglas mínimas de cada espacio o situación, lo que le traerá problemas socio-deportivos.

 Comentario personal #3:
  Reconozco, y al mismo tiempo, comprendo a todos aquellos directores técnicos/entrenadores en su afán porque algún Club de renombre se haga a los servicios de los talentos con los que cuenta en su equipo de fútbol, con tal de salir de esa carga socio-afectiva-deportiva que trae consigo los talentos de la cancha pero “troncazos” en su vida personal-social. Eso sí, que deben  darle igualmente la misma importancia durante el proceso de formación a los futbolistas que no sean considerados como proyección deportiva (¿o posible ganancia económica?). Que tomen conciencia los directores técnicos/entrenadores que la labor del proceso de enseñanza-aprendizaje en el fútbol de base con la persona (el futbolista), lo que él necesita está más allá de su talento, que se le ofrezcan oportunidades para mejorar futbolística y socialmente de forma paralela.
  3-  EL ENTRENADOR “CORREA”:
 Los jugadores le ocultan todo porque cualquier cosa es motivo de “paliza”. Cuando se arma una discusión o se presenta una situación-problema, aparece con pinta de gladiador (“a castigar al culpable”). No le gustan las explicaciones. Prefiere métodos más contundentes. Su frase es: ¿quién fue”?

 Consecuencias: Un buen director técnico/entrenador debe infundir respeto, pero no miedo. Los jugadores que crecen en medio del temor hacia sus formadores no logran expresar sus sentimientos con naturalidad, son inseguros y muy débiles ante su grupo por lo que pueden ser inducidos fácilmente a errores continuos en los partidos de fútbol.

  Comentario personal #4:
 Y eso que no se ha hablado de los directores técnicos/entrenadores que han recibido premios al ser condecorados como “técnicos revelación” o “técnicos exitosos”. Parece que algunos periodistas deportivos asisten a los entrenamientos de los equipos a obtener la nota para su programa deportivo, ignorando lo que se está haciendo en la cancha. O, si nos vamos a un nivel inferior, un alto porcentaje de  los “pobres” o “inocentes” futbolistas de base, no saben o tienen poca conciencia (lógico deducirlo) del proceso formativo que se les está imponiendo a una escala que oscila con la”obligación”.
  4- EL ENTRENADOR AUSENTE:
   Es el que, aunque pertenezca a la misma institución deportiva, no se “ve”, ni le dirige la palabra a sus jugadores (siempre y cuando sea un talentoso, la cosa ahí es diferente). Unos directores técnicos/entrenadores caen en esto porque tienen muchos intereses particulares y, otros, porque les importa es el que rinda de acuerdo con sus imposiciones. Su frase es: ¿“te acuerdas te mí”?

 Consecuencias: Los psicólogos deportivos afirman que lo más grave es que el jugador duda de su importancia en el equipo. “Los jugadores comienzan a presentar conductas que buscan llamar la atención. Hacen cualquier cosa con tal de que los miren”.

  Estos jugadores presentan bajo nivel deportivo, se ausentan de las prácticas, se quejan de frecuentes dolores y muchas veces son desobedientes y altaneros. Cuando son futbolistas de categorías mayores demuestran una necesidad evidente de figuración.
   Comentario personal #5:
 Cuántas veces los errores de los futbolistas están basados, en un alto porcentaje, por los deficientes procesos de formación en el fútbol de base debido a la ignorancia de la comprensión del juego y la falta de conocimiento del mismo por parte de los directores técnicos/entrenadores. Pretenden lavarse las manos, los formadores, echándole el agua sucia a sus dirigidos al referirse descaradamente que “les falta inteligencia de juego”. Entonces, ¿El futbolista nace o se hace? ¿El futbolista nace y su entorno le potencia/desarrolla su talento? ¿El futbolista que posea la pasión por el juego le ahorrará trabajo en su formación al director técnico/entrenador incompetente?

 Sin embargo, no es el presente artículo un denigrar (no parece) de los directores técnicos/entrenadores del fútbol de base, existen valiosos formadores con tendencias metodológicas modernas y aptas tanto para el proceso formativo, como para la realidad del entorno, del fútbol y de quienes lo practican. Lástima que muchos de ellos ya no estén en el medio futbolístico al tomar conciencia de que para seguir en dicho hábitat, se debe contar con el respaldo económico familiar o de otros trabajos totalmente diferentes al deportivo; o más grave aún: multiplicarse en varios trabajos para recaudarse el salario mínimo.
Nos convertiremos en todo aquello en lo que pensemos constantemente. El pesimista vive un mundo negativo y deprimente, mientras que el optimista vive un mundo positivo, lleno de oportunidades. Lo más curioso de todo es que se trata del mismo mundo. Las diferencias que ellos observan son sólo el resultado de sus pensamientos dominantes. Recuerda que todo lo que se manifiesta en tu vida es el resultado de todo lo que previamente se ha manifestado en tu mente. Ciertamente, todos y cada uno de nosotros somos “los arquitectos de nuestro propio destino”.

Comentario personal #6:
 Cualquier cosa puede suceder en la “viña del fútbol”. Ni qué decir sobre los directores técnicos/entrenadores resultadistas, tanto de las escuelas de fútbol, como de los equipos competitivos.
Los primeros, los directores técnicos/entrenadores de las escuelas de fútbol, al momento de las direcciones de partidos, ingresan al terreno de juego a los “más débiles” unos cuantos minutos de juego (Y eso que están pagando una buena cantidad de dinero mensualmente para su formación). Es como hacer un paralelo con el mundo educativo, enseñarles sólo a los “alumnos inteligentes” y ocuparse de los “alumnos retardados” de una manera totalmente diferente. En ambas situaciones, deportiva y escolar, se da un trato preferencial para los jugadores o alumnos “más fuertes”, sabiendo que existen las mismas posibilidades de aprendizaje.
 Que los directores técnicos/entrenadores de las escuelas de fútbol demuestren su competencia formativa despertando en sus dirigidos todo el potencial que existe en ellos. Que se les brinde las mismas oportunidades a los futbolistas “menos afortunados” ayudándoles a desarrollar una mente nueva para la adaptación a la comprensión del juego. El verdadero maestro ayuda a desaprender las falsas creencias que posea el jugador sobre el fútbol, para luego aprender lo que realmente se requiere para la práctica de este deporte.
 “El objetivo de la formación en el fútbol de base es ayudar a que los jugadores ´débiles` se vuelvan fuertes, y no propiciar que el jugador débil se vuelva más débil”
  Ahora hablemos del segundo grupo de directores técnicos/entrenadores, los que tienen que ver con la formación de los futbolistas de las categorías competitivas.
  Al momento del juego competitivo, los futbolistas suplentes o “alternativas” (como otros directores técnicos los nombran, para tratar de justificar que “todos son iguales de importantes que los “titulares”); están en la banca esperando a que su equipo golee al adversario con lo que se garantiza el ingreso a la cancha. “Ojalá se conviertan los goles lo más rápido posible para jugar una buena cantidad de tiempo”, pensarán algunos futbolistas suplentes. Las sustituciones que a veces son realizados por los directores técnicos/entrenadores, son más motivadas por asuntos ya resueltos por el talento de sus jugadores dentro de la cancha –una goleada por ejemplo-, que por su capacidad de lectura de juego para modificar la misma.
  “Juegan de titulares los que cumplen o asisten a los entrenamientos con regularidad” (Pero en el fondo, los futbolista de base no son ningunos estúpidos. Reconocen que jugarán los que sean más talentosos, así éstos no cumplan con la maldita frase hipócrita de su director técnico/entrenador)

    He aquí una prueba de tu competencia profesional en el fútbol de base. Si estás ayudando/formando o perjudicando/deformando a tus futbolistas:
 ¿Tus futbolistas se engrandecen o se empequeñecen como resultado de tu formación?
 ¿Hiciste más grandes o más pequeños a tus futbolistas con tus metodologías de entrenamiento?
 ¿Son tus futbolistas más capaces o menos capaces con tu manera de enseñar y comprender el juego?

Como conclusión: ¿Cuál es tu perfil como director técnico/entrenador?

LA RELACIÓN DIRECTOR TÉCNICO/ENTRENADOR-JUGADOR, DETERMINA EL COMPORTAMIENTO DE LOS FUTBOLISTAS.
Bibliografía
(1) No se equivoque como director técnico/entrenador. Adaptación del texto: “No se equivoque como papá”. Periódico El Colombiano. Medellín, Junio 17 de 2000.


Adolfo Gomez Sanchez
RECOPILACION FUTBOL FORMATIVO


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