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sábado, 1 de octubre de 2011

"FUTBOL BASE DE TALENTO A LA CARTA"



Y ahora… ¿quién podrá escucharnos?

  Palabra clave: Los refuerzos

  “Los jóvenes de hoy son muy rebeldes. No escuchan. ¡Hacen lo que se les da la gana!”
 
  El haberse acumulado por estos días los “gritos desesperados”, por parte de varios padres de familia, al momento de acudir en busca de mi ayuda para que de alguna manera u otra, les tendiera un apoyo solidario –“les diera una manito”- en lo relacionado a la situación crítica que están viviendo (¿o experimentando?) sus hijos. Las anteriores, fueron las causas y el motor primordial de la escritura de la parte 13, y correspondiente contenido de la misma.

   “Mi hijo se me salió de las manos” (de la casa, del colegio, de todas partes. Para decirlo de otra forma más concreta).

  “No sé qué hacer, duerme hasta tarde porque no para de andar la calle”. (Hasta le dan las copias de las llaves de la puerta principal de la casa).

“Profesor, hasta le he dicho a mi hijo que la situación como está de peligrosa allá afuera, pero no hace caso, dice que no le va a pasar algo malo. Duermo más intranquila cuando sale los fines de semana y se pierde dos días seguidos”. (El insomnio hace su aparición en la alcoba de los progenitores)

 “Le he dicho que si sigue así tan irresponsable, con tanto trasnochar le iba a decir a los profesores. Con razón perdió hasta la titularidad”. (Los profesores más o menos ya lo sospechan)

  “Cómo le parece, ya nos dijo que no nos metiéramos en la vida privada, que él ya está muy mayorcito para que le digan qué tiene que hacer. Ya ni se le puede decir nada porque se enoja. Hasta se fue una vez de la casa durante una semana”. (Durmió donde algún familiar que lo “mima” demasiado).

  “Como juegas de bien, pero es que con tanta indisciplina que manejas no te va a dejar pelechar. ¡Vuélvase serio!”. (Seriedad del proceso formativo más bien. Que se cumpla con los requisitos, deberes y derechos. Con esto y con una asesoría de un psicólogo-a- basta)

“El papá tuvo que ir a buscarlo para que volviera a la casa. La responsabilidad del hogar es toda mía, pues el papá es un borracho empedernido. No se imagina lo que tengo que lidiar con los problemas de ellos dos”. (El buen ejemplo comienza en la casa –en la familia-. La mejor forma de educar es a través del equilibrio entre lo que se dice con lo que se hace)

 “Yo no sé si anda en malos pasos, pero lo he visto muy desmejorado”. (Los padres de familia son los últimos en enterarse)

  “Todo el día se mantiene pegado al computador. Le he dicho miles de veces que se ponga a estudiar, pero me sale con que ´la está metiendo toda al fútbol, que ese es su sueño`. Yo no le he visto progreso alguno”. (La tecnología, las nuevas adicciones del siglo presente)

“Mi hijo está muy aburrido con el director  técnico. Dice que está muy molesto por la forma de manejar el grupo y la nómina en los partidos competitivos. Se queja mateo porque se entrena bien y es muy cumplido, pero a la hora de la verdad, son otros los que van en la nómina titular. A duras penas lo pone a jugar unos minutitos”. (Realmente, demasiadas personas –padres de familia e hijos futbolistas, hasta unos cuantos directores técnicos/entrenadores- ignoran lo que es en sí un proceso formativo. La ansiedad por los resultados inmediatos hace que se desvalorice dicho proceso deportivo determinado a mediano y largo plazo. Urgen de resultados “precoces” con el afán de demostrar… ¡no sé que será!). “A camino largo, paso corto”.   
  
 “Profesor, ¡ayúdeme por favor!”.

  ... Está bien, ¡entre todos podemos lograrlo!

 ¿Cuánto tiempo les dedicamos a nuestros futbolistas de base en la semana a aconsejarlos?

  Y cuántas de esas veces, nuestros jugadores en formación, ¿nos han solicitado consejo alguno?

  Considero que son innecesarias las cantidades de horas que hemos invertido realizando ese papel de consejeros voluntarios. Mientras no se nos solicite consejo alguno, es pérdida de energía y tiempo hacerlo. Todo puede basarse en el que se cumplan con los requisitos y deberes que exige un proceso formativo alejado de cualquier manifestación que raye con la alcahuetería. Eso sí, hay que ser flexibles pero al mismo tiempo respetar las decisiones que se llevan a cabo en medio de la madurez de todos los implicados en esto de “formar en valores”. Recordarlo una y mil veces, los jugadores siempre “le están midiendo el aceite a su cuerpo técnico”. No permitan ser manipulados por sus dirigidos, se corre hasta el riesgo de que ellos sean quienes le realicen la nómina titular o en su defecto, las sustituciones en los partidos. Casos se han visto.

  Ahora bien, el volvernos expertos consejeros es una situación que está más allá de hacer por el otro lo que él puede hacer por sí mismo. No obstante, hay que saber la diferencia entre cuándo hay que intervenir con algún consejo, previamente solicitado, y cuándo se corre el riesgo de “meter la pata”. “A veces, ayudar a alguien es hacerle daño”. Expresado de otra forma, cuidado con hacer la labor contraria, pues a “consejo no pedido, consejo no oído”.
 ¿SE DEBEN SEGUIR LOS CONSEJOS? (1)
  Las recomendaciones cumplen un papel positivo en las relaciones humanas. Pueden ser una expresión de apoyo y comprensión de una persona hacia otra o una demostración de interés en ocuparse de ella y su vida. El que las sigamos o no depende de numerosos factores, ¡incluidos nuestros genes!
  “Consejos vendo, aunque para mí no tengo”, afirma con ironía, pero indudable sabiduría el dicho popular, en referencia a la contradictoria y, a menudo molesta, actitud de aquellos que siempre están dispuestos a arreglar las vidas ajenas, pero no aciertan a llevar por buen camino su propia existencia, o que acostumbran a hacer lo opuesto a lo que predican.
  Los “asesores de la vida ajena” dan su opinión a cualquiera y sobre cualquier asunto, aunque nadie se la pida. ¿Qué buscan con esa actitud?
  “Probablemente tener poder sobre los demás, escapar de sus propios conflictos y ocultar sus debilidades. De todos modos, dar o recibir sugerencias no es negativo en sí mismo: todo depende de cuándo y cómo se comuniquen”, señala la sicóloga de orientación psicoanalítica, Isabel Menéndez.
  LOS ´REQUISITOS` DEL CONSEJERO
  Al margen de quien lo efectúe y de lo acertado de su contenido, el primer requisito para que todo consejo sea bien recibido y atendido, consiste en que haya sido solicitado. La mente ha sido comparada con una casa: nadie quiere recibir a quien no ha invitado, en este caso, un consejo no pedido.
  En la predisposición a recibir y acatar los consejos que nos hacen los demás, ya sean pedidos o no, intervienen numerosos factores sicológicos y emocionales: desde nuestra afinidad con el consejero y su forma de pensar, hasta la experiencia que se tiene en determinada área, o su coherencia entre lo que dice y hace.
  Pero lo que hasta ahora se ignoraba, y acaba de revelar una investigación científica, es que la presencia de algunas variaciones genéticas específicas en algunas personas pueden predecir la determinación con la que seguirán los consejos que reciban, incluso cuando éstos contradigan su propia experiencia.
  Lo descubrió un equipo de investigadores de la Universidad Brown de Providence, en el Estado Island (Estados Unidos), que analizaron las interacciones entre dos regiones cerebrales que asumen de diferente manera cómo les llega la información y la forma en que ésta influye en el pensamiento.
 Analizaron la interacción entre el cortex prefrontal (PFC), que considera y almacena las instrucciones de fuera (por ejemplo, los consejos de otras personas), y el ´striatum`, situado en una parte más profunda del cerebro, que es el área donde las personas procesan las experiencias y aprenden qué hacer con base en ellas.

  ¿HAGO LO QUE ME DICEN O LO QUE CREO…?
  En este experimento, dirigido por el doctor Bradley Doll, miembro del equipo de Michael Frank, profesor de Ciencias Psicológicas, Cognitivas y Lingüísticas de Brown , se estudió a personas  con y sin variaciones genéticas que afectan la actividad de una serie de neurotransmisores en el PFC y en el ´striatum`.
  Para su experimento, los investigadores convocaron a más de 70 personas que cedieron muestras de saliva para estudiar su ADN y después realizaron labores de aprendizaje mediante un computador, conscientes en observar una serie de símbolos en una pantalla y elegir cuál era el “correcto”.
   Los participantes pudieron aprender a lo largo de varios ensayos cuál de los símbolos tenía más posibilidades de ser correcto. También recibían consejos sobre la respuesta que tenía más posibilidades de ser correcta, aunque  a veces, este consejo era erróneo.
   Se comprobó que las personas con ciertas variantes genéticas del gen DARPP -32 eran más susceptibles a las instrucciones que recibían y seguían los consejos equivocados durante más tiempo. En una prueba posterior, se mostraban más propensos a elegir los símbolos recomendados como correctos sobre aquellos que, en realidad, tenían más posibilidades de serlo.
  Para el doctor Frank, esto sugiere que las personas con esas variaciones genéticas pueden ser peligrosamente inconscientes de la realidad, pero al mismo tiempo el que se dejen llevar más por los consejos puede ser positivo, pues con frecuencia las recomendaciones son acertadas y convenientes.
  De acuerdo con este investigador, “quienes tienden a seguir instrucciones de otros, aunque en diferentes grados según sus genes, pueden tomar decisiones sensatas más rápido que si tuvieran que aprender lo correcto de su propia experiencia”.
 CONSEJOS: CUANDO NO SON TAN BUENOS
 Según la sicóloga Isabel Menéndez, “solemos pedir consejo cuando tenemos miedo a la libertad de decidir por nosotros mismos, cuando nos angustia la posibilidad de equivocarnos o cuando nos sentimos indecisos”.
 Para esta experta, “cuando una persona acepta sistemáticamente los consejos que no pide, se establece una relación de dependencia entre el aconsejador y el aconsejado. El primero consigue influir en la existencia del otro, mientras que el segundo se pone en una posición de debilidad de la que obtiene algún placer o beneficio sicológico, como  no asumir responsabilidades ni riesgos, echar la culpa a otro si las cosas salen mal, ponerse en  papel de víctima o ahorrarse el esfuerzo mental o emocional de resolver algo”.
  Para Isabel Menéndez, “no conviene aceptar los consejos que no se piden porque mediante su proceder, el donante de consejos ejerce un poder que no le corresponde y pone en evidencia su desconfianza en la capacidad del otro para resolver sus dudas o problemas y así, quien lo acepta, asume el papel de subordinación e incapacidad”.
LAS DOS CARAS DE LAS SUGERENCIAS
  Para la sicóloga Eva Gómez López, “los consejos constituyen una forma de aprendizaje social y de transmisión de enseñanzas de vida o experiencias vitales, ya que, en general, se refieren a situaciones, inconvenientes o dudas habituales en asuntos personales, sexuales, familiares, de pareja, economía, amistades o laboral”.
  Según la experta, “la mayoría de los consejos que se ofrecen, piden y reciben tratan de problemas cotidianos que afectan  a la inmensa mayoría de la gente.
  Es normal, necesario y saludable pedir asesoría cuando no sabemos qué hacer o no estamos seguros de algo, porque eso nos permite reafirmar nuestras decisiones y, a veces, repartir responsabilidades o aventurarnos a tomar una iniciativa”.
   Por el contrario, indica la doctora Gómez, “pedir consejos puede volverse negativo, o incluso patológico, cuando es un comportamiento sistemático, de modo que la persona no toma nunca una decisión propia si antes no se ha asesorado, encubriendo sus sentimientos de inseguridad, dependencia emocional y falta de autoestima”.
  El pedido sistemático de consejos también puede ser una forma encubierta de captar la atención de los demás o de demanda de afecto.
 Varias veces hemos sido injustos con nuestros futbolistas de base al momento de afirmar que “son muy testarudos” debido a que no “toman conciencia” de los reiterativos consejos que, de ninguna manera, ellos nos lo han solicitado. Hasta los elementos genéticos entran a terciar a la hora de dar/recibir consejos. Como quien dice, “se nos sale de las manos” esos factores que van más allá de nuestra sapiencia.
   Me atrevo a sumarle, a todos los actores que condicionan el ser los consejos escuchados o no, el componente del tiempo. Ahora sí puedo referirme a que en todo esto de orientar a los futbolistas de base se fundamenta en que “El tiempo es el mejor consejero”. Observemos de qué se trata toda esta tesis.

  1-El tiempo presente: Es la vivencia de la etapa infantil. Jamás le prometas a un niño algo que este conjugado en el momento futuro. Para los niños, la vida transcurre en el ahora, en el hoy. Si le has prometido algo a un niño, a él sólo le importará que ese “regalo prometido” sea inmediato, ¡ni un minuto más!

2- El tiempo futuro: Es el lapso característico de las postergaciones que a diario realizan los jóvenes. Si le haces algún reclamo a los hijos o futbolistas del porqué tantas irresponsabilidades con sus compromisos o por lo que a diario hacen y dejan de hacer, inmediatamente te responderán con la pasiva/tranquila frase: “No se preocupen, mañana lo hago”. Otra más: “todavía hay mucho tiempo. Estoy muy joven para eso”.
  
3- El tiempo pasado primera fase: Cuando ya “estamos en el 4º piso”, nosotros los adultos, utilizamos el tiempo pasado para reflexionar por lo que se hizo y se dejó de hacer. Igualmente, para tomar decisiones, que pueden a veces, darle un giro de 180º a nuestra vidas que favorezcan el tiempo que resta por vivir.

4- El tiempo pasado segunda fase: Es el que experimentan los adultos mayores empleándolo como sentido de vida en el momento presente (“cuéntanos tus remembranzas de juventud, abuelo”), pues el temor de enfocar sus pensamientos en el tiempo futuro, surge porque allí encontrarán lo que es seguro para todos nosotros: la muerte.

  Teniendo en cuenta todo lo escrito hasta el momento, planteo la siguiente hipótesis:

    El grado de madurez, responsabilidad y sentido de vida de un proyecto consciente personal y deportivo, tanto de los responsables como de la población de futbolistas de base, determinará la importancia o no de los consejos dentro del mentado proceso formativo.
  A pesar de la lección que pretende dejarnos el mensaje sobre esto de aconsejar, realicemos todo lo contrario al mismo. Es decir, apliquemos el refrán reconocido que habla sobre el asunto en mención. “El que escucha consejos, llega a viejo”.
 ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS PARA DIRECTORES TÉCNICOS/ENTRENADORES Y FUTBOLISTAS EN EL PROCESO FORMATIVO DEL FÚTBOL BÁSICO (2)
1- Los jóvenes que disfrutan jugando fútbol, son los que se preparan, entrenan y compiten para obtener el sueño anhelado de ser futbolistas profesionales.
2- Los auténticos jugadores talentosos son aquellos que han elegido triunfar en el fútbol, en lugar de cumplir con ganar algunos partidos de campeonato.
3- La ironía del fútbol es que, en cuanto al incierto futuro futbolístico deja de preocupar durante el proceso formativo a los futbolistas de base, es cuando el éxito empieza a afluir hacia ellos. ¡Que vivan y disfruten con amor y pasión el juego! “Sabiendo esperar nos encontramos que todo llega a su debido tiempo”.
4- El verdadero éxito en el fútbol no se basa en que no se juega para ser feliz, sino que se es feliz jugando fútbol. Debido a esto, se entrena y se compite con talento.
5- Tus “fracasos” en el fútbol han sido por causa vuestra, y de las decisiones que habéis tomado o dejado de tomar. No decidir también es decidir. Dejar de entrenarte y de competir como todo un profesional, es lo mismo que afirmar que no deseas serlo.
6- ¿Quieres que tu vida futbolística “despegue” realmente”? Entonces cambia tu idea sobre el fútbol, sobre ti. Piensa, actúa, habla y juega como el talento que eres.
7- Así pues, si decides experimentar el talento con tu manera de jugar, no lo “quieras”: decídelo…En este caso, en lugar de pensar: “yo quiero tener talento”, piensa: “yo soy talentoso”.
8- Tu primera naturaleza futbolística consiste en amar incondicionalmente el fútbol. Tu segunda naturaleza consiste en decidir expresar tu talento, tu verdadera naturaleza, conscientemente.
9- Lo primero que has de entender respecto al fútbol es que ninguna circunstancia es “buena” o “mala”. Simplemente es. De modo que deja de hacer juicios de valor. Lo segundo que has de saber es que todas las circunstancias futbolísticas son transitorias. Nada se mantiene igual, nada permanece estático. De qué manera cambie, es algo que depende de ti.
10- Durante toda tu corta vida futbolística has creído que eres talentoso. Alguna vez piensas que el fútbol  ha sido injusto contigo. Pero es en el justo instante cuando cumples los 18 años, cuando te gradúas como bachiller, en donde en tu casa  te exigen trabajar para que aportes económicamente. Que continúes con los estudios superiores al ver en ti que no tienes “progreso alguno en el fútbol”, es otra exigencia. Es en estos momentos cumbres cercanos a la otra etapa de tu vida juvenil, cuando tomas conciencia de lo que has dejado de entrenarte y de jugar con el profesionalismo del caso.
  El “aterrizaje, ante semejante panorama, a la realidad es traumático. Sin embargo, algunos futbolistas continúan culpando a las circunstancia externas de su estancamiento y por ende, de su incierto futuro futbolístico.
  Ahora bien, también ocurre a veces que el futbolista no se escucha a sí mismo. Esto crea igualmente la situación de no querer escuchar a los demás. Lo que más difícil le resulta hacer al jugador es escucharse. (Fíjense que pocos lo hacen). La frustración y la ansiedad del futbolista de base provienen de no escuchar a su propia “conciencia”. De estar ausente de sí mismo. Pueden tus jugadores estar mirándote a los ojos en las charlas técnicas, pero sus mentes se encuentran divagando en el pasado y en el futuro.
11- En definitiva, la pasión por el fútbol es el más alto sentimiento de amor que un jugador pueda tener por este deporte. El fútbol es sentimiento.
12- No es el querer sino el desear, la clave para lograr los propósitos. El querer es simplemente un decir: “quiero ser futbolista profesional”. El desear es experiencial: “Deseo ser futbolista profesional”. Es así como se experimenta, entrenando y jugando como si fueras un jugador profesional. ¿Ya sabes entonces, la diferencia que existe entre decir: “Te quiero”, a decir: “Te amo”? Está en que el “querer” es una etapa cavernícola del amor. La pasión por el juego es la brújula que guía al futbolista de base a potenciar su talento y lograr así sus sueños futbolísticos.
13- Demasiados futbolistas de base piensan erróneamente que el éxito es la ausencia del fracaso. No es así. Es la inclusión de todas las adversidades; errores, triunfos, derrotas, caídas y levantadas, progresos, fallas y aciertos, retiradas y retornos, ganar, empatar y perder.
  El éxito es la sumatoria de todo lo “bueno” y lo “malo” que existe en el proceso formativo, hasta llegar a la cumbre. “La felicidad no es la meta, es el camino”.
  Aunque muchos futbolistas de base se rinden al momento de ser excluidos de los equipos en los que ellos soñaban con llegar a ser profesionales. Cuando son notificados para que integren la plantilla de otros clubes de “menor” categoría, para que “ganen experiencia”, consideran que con ello lo que están haciendo es involucionar y que su aspiración de convertirse en futbolista profesional se ve truncada. Ignoran –lógicamente- de que “cuando crees que estás cerca, estás lejos. Cuando crees que estás lejos, estas cerca”. No por debutar unos minutitos o escasos partidos, llegaste a la meta. A veces, el jugar unos cuantos partidos, podrían ser los últimos. Caso contrario, el jugar unos pocos minutos, pueden ser los definitivos para el futuro futbolístico hacia la construcción del camino que llevarán a los jugadores al fútbol de “alto rendimiento”.
  Quienes posean equilibrio entre lo que son y lo que hacen, podrán superar/soportar tanto las presiones, las responsabilidades, como la fama. Con todo esto que trae consigo el ser reconocido por lo que tienes y por lo que haces. Es por eso que muchos confunden esto del “detectar al talento”, creyendo que se basa sólo en “seleccionar al mejor jugador”. El verdadero detectar del talento se determina una vez que dicho proceso ha llegado a la cima, o sea, cuando ya es una realidad futbolística profesional (¿25 partidos profesionales como mínimo?). “El camino es largo y culebrero”.
 Algunos futbolistas no soportan tanta fama, adulación y exigencia de entrenamientos. “La carga es tan pesada”, que “voluntariamente” deciden retirarse. “El valiente vive hasta que el cobarde quiere”.
  Si el fútbol fuera una receta de cocina, en donde existiera una fórmula para “hacer” futbolistas de talento, y que  con solo saber mezclar los ingredientes surgen futbolistas a granel, pues me atrevo entonces  a realizar mi propio menú:
RECETA: "Futbolista de talento a la carta". Ingredientes: 1-Pensar en ser talentoso. 2-Decir que es talentoso. 3-Sentirse que es talentoso. Agregarle: 1-Fe. 2-Convicción. Preparación: Revolver todo y mezclarle: 1- Pasión. 2- Amor. Dejar madurar unos pocos partidos preparatorios/competitivos y servirse en una cancha demostrando con hechos Tu talento. ¡Qué banquete! ¿Está buena la receta?
14- Así que para que el futbolista pueda expresar sus cualidades, potenciar su talento  y madurar emocional, mental y socialmente, debe experimentar todas las adversidades y logros que a diario se desarrollan en el fútbol.Sólo queda decirles a nuestros futbolistas de base que: Si no aman el fútbol, entonces no lo jueguen. Si su único objetivo es jugar sin desear ser futbolista profesional, entonces que lo jueguen con toda la pasión del caso. Si no amas lo que haces, ¡mejor no lo hagas! “Quien ama lo que hace, está benditamente condenado al éxito”.
15- El reconocer en el proceso formativo como una herramienta educativa que consiste en que el futbolista de base experimente todo: triunfos y derrotas. Éxitos y fracasos, de modo que pueda ser todo eso, denota que verdaderamente dicho proceso está ajeno a aquellos directores técnicos/entrenadores/monitores/instructores y preparadores físicos ansiosos por resultados inmediatos –a corto plazo- sin importar el cómo.
16- El sentimiento más alto de los jugadores es la pasión por el fútbol y su manifestación máxima es el talento.
17- Los procesos pedagógicos en el fútbol de base deben encaminar su accionar hacia la creación-formación del talento, no hacia el “descubrimiento” del mismo como tal. Es muy fácil determinar quién tiene talento y quién no. La verdadera misión consiste en conducir al talento al objetivo final: Futbolistas competentes y profesionales en todo el sentido de la palabra, a carta cabal.
18- Los refuerzos son los que marcan la parada. Casi todo puede ser resuelto con ellos. Pueden enmascarar la incompetencia de los formadores, el afán mercantilista y la prioridad de los resultados a como de lugar. De la misma forma, los refuerzos pueden denotar la capacidad del director técnico/entrenador al momento de potenciar sus cualidades.
  Los he denominado el santo de los procesos formativos –“San refuerzo”-. ¿Qué sería de los procesos formativos sin los denominados refuerzos? Las cosas tomarían un rumbo bien diferente en cuanto atañe a la pedagogía del proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero como lo he dicho miles de veces, “gran pena debe ser, tener hambre y ver comer”. No todos contamos con los medios económicos y físicos para captar al talento/refuerzos.
  Esta carencia podría determinar de cierto modo, la real y verdadera competencia de los procesos formativos. Entonces, sólo queda una tarea por hacer: demostrar con hechos que los miles de cursos de capacitación, de actualización y universitarios, que a diario se imparten en nuestra ciudad, posibilitan la formación y desarrollo integral de los futbolistas de base. Por lo tanto, emerge un tema para resolver: Por qué esa bendita manía de depender de los tales refuerzos, si con el capacitarse y actualizarse -lo que tanto se pregona- son las bases para arrojar los mejores resultados futbolísticos. Para esa gracia ahorrémonos tanta teoría, ya que en la realidad, todo el mundo hace lo mismo.
    19- Los futbolistas de base lo que sí tienen que tener claro es que son ellos los directos responsables de crear lo mejor para sí mismos. Es fundamental que sean excelentes alumnos. Si de pronto, los directores técnicos/entrenadores y preparadores físicos son los deficientes, se corre con el riesgo de que los jugadores justifiquen en ello su fracaso en su corta carrera futbolística.
20- Así pues, nos podemos preguntar; ¿cuándo “despegará” el nuevo talento en el fútbol de base?
  Ya han podido cada uno de ustedes observar algunas respuestas en estas 13 entregas. No obstante, sigamos aportando soluciones:
 a- Piensen en lo que desean, no dirijan con una energía cargada de preocupaciones y cuya atención primaria se basa es en trabajar para ganarse el sustento únicamente. El asegurar la cuestión económica, para solventar y satisfacer las necesidades básicas, puede producir una carga laboral que genera desequilibrio entre el trabajo y lo personal. Si toda la atención está alejada de cualquier intranquilidad, inmediatamente recibirán los ingresos económicos sin esfuerzo alguno. “El día de gastar se gasta”.
b- Piensen en conocer y comprender el juego y al futbolista, y se ahorrarán tanta teoría que se encuentra fuera del contexto deportivo del que hacemos parte.
c- Piensen en superar viejos paradigmas –con sus respectivas metodologías tradicionales de entrenamientos- y obtendrán mejores resultados a nivel general.
d- Piensen en lo que es un futbolista talentoso realmente y comenzarán a estructurar procesos de enseñanza-aprendizaje integrales que potencien las cualidades y minimicen los defectos.
e- Piensen en trabajar en equipo y automáticamente desaparecerán tantos directores técnicos/entrenadores, monitores, instructores y preparadores físicos que se caracterizan por ser “trabajadores de estómago”. El peligro en ellos radica en que son los que recorren el medio futbolístico con sus “habladurías” aplicando el refrán: “En río revuelto, ganancia de pescadores”.
f- Piensen en el bien del fútbol aficionado, pues tarde que temprano, nos daremos cuenta que ¡el talento es la esencia del fútbol!
g- Piensen en que los procesos en el fútbol de base deben edificarse desde entrenamientos que se acerquen al juego como tal: en equipo, integral, interrelacionado y global.
h- Piensen en que el verdadero éxito está en potenciar al talento, en no discriminar a quienes todavía ni lo son o ni lo serán. El mayor fracaso será el ignorar los componentes de un proceso formativo socio-deportivo.
    Existe demasiado temor a quedarse sin empleo, y la incertidumbre de obtener uno nuevo, que les digo otro tema bien llamativo: Si piensan que el fútbol del presente se caracteriza por la sobrepoblación de directores técnicos/entrenadores y preparadores físicos, ¡no hay peligro alguno! “Cuando el trabajo es un placer la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto, la vida es una esclavitud”. Significa que lo que realices con amor y pasión será lo que te conduzca a ser un “empleado inagotable”. Debido a esta pasión por lo que haces,  tendrás que vivir esto de “al que huye del trabajo, el trabajo lo persigue”.
 
Conclusiones:
  “Ya que me das consejo, dame también el remedio” 
1- Afortunadamente, en cada parte (13 en total) que he compartido con todos ustedes, siempre trato de dar una solución o aportar a las mismas.
2- El fútbol continúa funcionando bajo “la normalidad del presente”. Sin embargo, la cantidad incalculable de “viejos” y “nuevos” –más los próximos estudiantes universitarios a graduar- formadores/entrenadores/directores técnicos y preparadores físicos, convertirá este medio deportivo, por la sobredemanda, en una marea de concepciones futbolísticas que se percibe como una lucha ya no de empíricos VS. Profesionales de la academia. Se avecina una segunda lucha de poderes: conocimiento vs. Sabiduría. “Viejas teorías vs. “Nuevas teorías”. Como suelen llamarnos, “desactualizados”. Esa será una de las tantas disculpas para buscar desplazar a unos en beneficio de otros. Muchos se creerán ese cuento. “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.
3- El club Inter de Milán cuenta, del total de su nómina, con 23 futbolistas extranjeros y 20 jugadores de “la casa” menores de 20 años. ¿Cuándo jugarán los de la cantera?
   Si los resultados son deficientes, se le atribuyen a la falta de refuerzos. Cuando el equipo arroja buenos resultados por los refuerzos incorporados a la plantilla, el director técnico “saca pecho” “robándose el show” al presumir que “sabe mucho”. ¿Cuál es la verdad de este caso?
4- En cuanto lo que a los consejos respecta, una de las causas del “desagradecimiento” demostrado por algunos futbolistas sería, ¿el que ninguno de ellos nos solicitaron consejo alguno? Como le ha sucedido en algunos casos al gran pintor paisa de retratos de futbolistas Walter Urán: “Todo esto me ha servido (el retratar a los futbolistas) para ser mejor persona, a pesar de los desengaños de muchos de los hombres del fútbol, pues uno ve que ellos, teniendo capacidad económica, no se conduelen con muchos de los que le han tendido la mano en su momento” (3). “Es mejor callar que locamente hablar”.
 5- Reforzar continuamente los deberes y derechos que tienen nuestros futbolistas de base durante su proceso formativo. Hacerlos conscientes de:
5.1. Respetar y cuidar su cuerpo físico. “Herramienta” de desempeño. Darle la mejor alimentación, descanso y preparación integral equilibrada.
5.2. El prepararse, entrenarse y jugar como si lo fueran (talentosos) para poder lograr serlo.
 
Hipótesis:
Tus deseos y sueños se convierten en realidad al ser llevados a la práctica una y mil veces, siempre y cuando repitas la actividad de la mejor maneraposible (¿ensayo-error?). De tanto hacerlo una y otra vez, como consecuencia directa de acción/reacción, te transformarás en ello.
5.3. Cumplir con los horarios de entrenamientos y de competencia. Ser puntuales ante todo.
5.4. Realizar las tareas asignadas durante la preparación y la competencia y, al mismo tiempo, aportar nuevas ideas a las mismas.
5.5. El equipo significa que entre todos construimos el presente y el futuro. Los 11 inicialistas y las “alternativas”, constituyen las partes del todo que se llama jugar en equipo. Ayudar para ayudarse, integrarse para consolidar el conjunto como tal.
 En conclusión, todos los anteriores refuerzos psicológicos, mentales, afectivos, emocionales, físicos, y táctico-técnicos, ¿Podrían tomar el rumbo de que lo que estamos haciendo es aconsejar a los futbolistas de base?
6. Si constantemente nos hablan de que “hay que “capacitarse y actualizarse” (Reforzar el conocimiento, y escasamente la sabiduría), ¿por qué esa marcada dependencia de necesitar de los refuerzos en los equipos o clubes? Suena como contradictorio, pero a más capacitaciones y actualizaciones, más requerimiento de reforzar con futbolistas ya “hechos/formados”.
¿Qué sucede pues con los futbolistas que están en desventaja ante los denominados talentosos?
¿Qué objetivos tienen las actualizaciones y capacitaciones si todo el conocimiento adquirido en ellas se obvia con los refuerzos?
¿Qué puede aportarles a los futbolistas de base “más débiles” los cursos y capacitaciones?
¿Será que capacitarse no es sinónimo de ser competente para potenciar el talento?
¿Hasta qué punto somos tan “buenos”, capaces y profesionales como formadores, independientemente si estamos o no actualizados?
¿Los refuerzos son los que “encubren” la real competencia de nosotros los formadores en proceso de enseñanza-aprendizaje en el fútbol de base?
7- Todo ha cambiado. No podría decir con certeza que ha evolucionado. Pero si puede afirmarse que es el futbolista –no tanto el juego- quien presenta notables y mayores modificaciones. Miremos lo que expresa el siguiente personaje nacional, catalogado por muchos como “el mejor de todos los tiempos”, en cuanto a lo que el evolucionar (¿o involucionar?) en el fútbol involucra:
Periodista: “Ahora hablemos de fútbol. ¿El futbolista de ayer tenía más magia, más encanto, más sabor que el de hoy? (4)
  H.P.R.: Ayer vi la foto de un jugador y decía que iba a ser el crack del futuro y el tipo está con audífonos conectado a un ipod. Ese es el futbolista de hoy, un tipo de que no le gusta el fútbol, lo juega porque le pagan bien, porque le da fama, pero no se divierte.
  Los de antes no cobraban y se divertían y entonces en la diversión tenían cuentos y hablaban y se molestaban y tenían anécdotas. Los tipos de hoy son encerrados en sí mismos”.
   Interrogante personal #1: ¿Será que el fútbol de hoy es más producto de la farándula que de la pasión por el juego?
 Periodista: “¿Y qué tiene el jugador de hoy que no tuvieron los de antes?
  H.P.R.: El de hoy tiene una gran preparación física, tiene dietistas, tiene nutricionistas. En el fútbol de hoy hay partidos los domingos y los miércoles, entonces la preparación tiene que ser la de un atleta. Y ese es el problema: El fútbol no puede ser solo para atletas, el fútbol es para talentosos. Hoy no tienen la magia que aquellos tipos tenían, no digo que el jugador de ahora no sea bueno, pero me parece que los de antes se divertían más. Yo siempre cuento una historia de un jugador Sacini, que retrata mucho de lo que ellos pensaban. Un día le preguntaron qué significa el gol para usted, y el tipo dijo: ´La interrupción del partido`, para el tipo el gol era lo de menos. Ellos jugaban porque se divertían”.
    Interrogante personal #2: ¿Qué consejos podríamos darle a los futbolistas de base ante semejante panorama mediático?
 
Bibliografía:
 (1) Revista “Nueva”. Nº 1243. Medellín, 3 de septiembre de 2011. Págs. 12,13 y14.

 (2) Inspirado en el libro: Conversaciones con Dios #1. Neale Donald Walsch. Editorial Debolsillo. 2010.

(3) Walter Urán, pincel mágico y gol. Diario “El Observador”. Medellín, martes 6 de septiembre de 2011. Pág. 6

(4) Hernán Peláez Restrepo. Periodista y comentarista deportivo. Revista “Bocas”. Periódico El tiempo. Medellín, domingo 11 de septiembre de 2011. Págs. 59 y 61.

ADOLFO GOMEZ SANCHEZ
RECOPILACION FUTBOL FORMATIVO


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