Buscar este blog

GLOBAL LANGUAGE TRANSLATOR

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Gadget creado por www.Vivirsencillamente.com

sábado, 1 de octubre de 2011

"FUTBOL BASE DE TALENTO A LA CARTA"



Y ahora… ¿quién podrá escucharnos?

  Palabra clave: Los refuerzos

  “Los jóvenes de hoy son muy rebeldes. No escuchan. ¡Hacen lo que se les da la gana!”
 
  El haberse acumulado por estos días los “gritos desesperados”, por parte de varios padres de familia, al momento de acudir en busca de mi ayuda para que de alguna manera u otra, les tendiera un apoyo solidario –“les diera una manito”- en lo relacionado a la situación crítica que están viviendo (¿o experimentando?) sus hijos. Las anteriores, fueron las causas y el motor primordial de la escritura de la parte 13, y correspondiente contenido de la misma.

   “Mi hijo se me salió de las manos” (de la casa, del colegio, de todas partes. Para decirlo de otra forma más concreta).

  “No sé qué hacer, duerme hasta tarde porque no para de andar la calle”. (Hasta le dan las copias de las llaves de la puerta principal de la casa).

“Profesor, hasta le he dicho a mi hijo que la situación como está de peligrosa allá afuera, pero no hace caso, dice que no le va a pasar algo malo. Duermo más intranquila cuando sale los fines de semana y se pierde dos días seguidos”. (El insomnio hace su aparición en la alcoba de los progenitores)

 “Le he dicho que si sigue así tan irresponsable, con tanto trasnochar le iba a decir a los profesores. Con razón perdió hasta la titularidad”. (Los profesores más o menos ya lo sospechan)

  “Cómo le parece, ya nos dijo que no nos metiéramos en la vida privada, que él ya está muy mayorcito para que le digan qué tiene que hacer. Ya ni se le puede decir nada porque se enoja. Hasta se fue una vez de la casa durante una semana”. (Durmió donde algún familiar que lo “mima” demasiado).

  “Como juegas de bien, pero es que con tanta indisciplina que manejas no te va a dejar pelechar. ¡Vuélvase serio!”. (Seriedad del proceso formativo más bien. Que se cumpla con los requisitos, deberes y derechos. Con esto y con una asesoría de un psicólogo-a- basta)

“El papá tuvo que ir a buscarlo para que volviera a la casa. La responsabilidad del hogar es toda mía, pues el papá es un borracho empedernido. No se imagina lo que tengo que lidiar con los problemas de ellos dos”. (El buen ejemplo comienza en la casa –en la familia-. La mejor forma de educar es a través del equilibrio entre lo que se dice con lo que se hace)

 “Yo no sé si anda en malos pasos, pero lo he visto muy desmejorado”. (Los padres de familia son los últimos en enterarse)

  “Todo el día se mantiene pegado al computador. Le he dicho miles de veces que se ponga a estudiar, pero me sale con que ´la está metiendo toda al fútbol, que ese es su sueño`. Yo no le he visto progreso alguno”. (La tecnología, las nuevas adicciones del siglo presente)

“Mi hijo está muy aburrido con el director  técnico. Dice que está muy molesto por la forma de manejar el grupo y la nómina en los partidos competitivos. Se queja mateo porque se entrena bien y es muy cumplido, pero a la hora de la verdad, son otros los que van en la nómina titular. A duras penas lo pone a jugar unos minutitos”. (Realmente, demasiadas personas –padres de familia e hijos futbolistas, hasta unos cuantos directores técnicos/entrenadores- ignoran lo que es en sí un proceso formativo. La ansiedad por los resultados inmediatos hace que se desvalorice dicho proceso deportivo determinado a mediano y largo plazo. Urgen de resultados “precoces” con el afán de demostrar… ¡no sé que será!). “A camino largo, paso corto”.   
  
 “Profesor, ¡ayúdeme por favor!”.

  ... Está bien, ¡entre todos podemos lograrlo!

 ¿Cuánto tiempo les dedicamos a nuestros futbolistas de base en la semana a aconsejarlos?

  Y cuántas de esas veces, nuestros jugadores en formación, ¿nos han solicitado consejo alguno?

  Considero que son innecesarias las cantidades de horas que hemos invertido realizando ese papel de consejeros voluntarios. Mientras no se nos solicite consejo alguno, es pérdida de energía y tiempo hacerlo. Todo puede basarse en el que se cumplan con los requisitos y deberes que exige un proceso formativo alejado de cualquier manifestación que raye con la alcahuetería. Eso sí, hay que ser flexibles pero al mismo tiempo respetar las decisiones que se llevan a cabo en medio de la madurez de todos los implicados en esto de “formar en valores”. Recordarlo una y mil veces, los jugadores siempre “le están midiendo el aceite a su cuerpo técnico”. No permitan ser manipulados por sus dirigidos, se corre hasta el riesgo de que ellos sean quienes le realicen la nómina titular o en su defecto, las sustituciones en los partidos. Casos se han visto.

  Ahora bien, el volvernos expertos consejeros es una situación que está más allá de hacer por el otro lo que él puede hacer por sí mismo. No obstante, hay que saber la diferencia entre cuándo hay que intervenir con algún consejo, previamente solicitado, y cuándo se corre el riesgo de “meter la pata”. “A veces, ayudar a alguien es hacerle daño”. Expresado de otra forma, cuidado con hacer la labor contraria, pues a “consejo no pedido, consejo no oído”.
 ¿SE DEBEN SEGUIR LOS CONSEJOS? (1)
  Las recomendaciones cumplen un papel positivo en las relaciones humanas. Pueden ser una expresión de apoyo y comprensión de una persona hacia otra o una demostración de interés en ocuparse de ella y su vida. El que las sigamos o no depende de numerosos factores, ¡incluidos nuestros genes!
  “Consejos vendo, aunque para mí no tengo”, afirma con ironía, pero indudable sabiduría el dicho popular, en referencia a la contradictoria y, a menudo molesta, actitud de aquellos que siempre están dispuestos a arreglar las vidas ajenas, pero no aciertan a llevar por buen camino su propia existencia, o que acostumbran a hacer lo opuesto a lo que predican.
  Los “asesores de la vida ajena” dan su opinión a cualquiera y sobre cualquier asunto, aunque nadie se la pida. ¿Qué buscan con esa actitud?
  “Probablemente tener poder sobre los demás, escapar de sus propios conflictos y ocultar sus debilidades. De todos modos, dar o recibir sugerencias no es negativo en sí mismo: todo depende de cuándo y cómo se comuniquen”, señala la sicóloga de orientación psicoanalítica, Isabel Menéndez.
  LOS ´REQUISITOS` DEL CONSEJERO
  Al margen de quien lo efectúe y de lo acertado de su contenido, el primer requisito para que todo consejo sea bien recibido y atendido, consiste en que haya sido solicitado. La mente ha sido comparada con una casa: nadie quiere recibir a quien no ha invitado, en este caso, un consejo no pedido.
  En la predisposición a recibir y acatar los consejos que nos hacen los demás, ya sean pedidos o no, intervienen numerosos factores sicológicos y emocionales: desde nuestra afinidad con el consejero y su forma de pensar, hasta la experiencia que se tiene en determinada área, o su coherencia entre lo que dice y hace.
  Pero lo que hasta ahora se ignoraba, y acaba de revelar una investigación científica, es que la presencia de algunas variaciones genéticas específicas en algunas personas pueden predecir la determinación con la que seguirán los consejos que reciban, incluso cuando éstos contradigan su propia experiencia.
  Lo descubrió un equipo de investigadores de la Universidad Brown de Providence, en el Estado Island (Estados Unidos), que analizaron las interacciones entre dos regiones cerebrales que asumen de diferente manera cómo les llega la información y la forma en que ésta influye en el pensamiento.
 Analizaron la interacción entre el cortex prefrontal (PFC), que considera y almacena las instrucciones de fuera (por ejemplo, los consejos de otras personas), y el ´striatum`, situado en una parte más profunda del cerebro, que es el área donde las personas procesan las experiencias y aprenden qué hacer con base en ellas.

  ¿HAGO LO QUE ME DICEN O LO QUE CREO…?
  En este experimento, dirigido por el doctor Bradley Doll, miembro del equipo de Michael Frank, profesor de Ciencias Psicológicas, Cognitivas y Lingüísticas de Brown , se estudió a personas  con y sin variaciones genéticas que afectan la actividad de una serie de neurotransmisores en el PFC y en el ´striatum`.
  Para su experimento, los investigadores convocaron a más de 70 personas que cedieron muestras de saliva para estudiar su ADN y después realizaron labores de aprendizaje mediante un computador, conscientes en observar una serie de símbolos en una pantalla y elegir cuál era el “correcto”.
   Los participantes pudieron aprender a lo largo de varios ensayos cuál de los símbolos tenía más posibilidades de ser correcto. También recibían consejos sobre la respuesta que tenía más posibilidades de ser correcta, aunque  a veces, este consejo era erróneo.
   Se comprobó que las personas con ciertas variantes genéticas del gen DARPP -32 eran más susceptibles a las instrucciones que recibían y seguían los consejos equivocados durante más tiempo. En una prueba posterior, se mostraban más propensos a elegir los símbolos recomendados como correctos sobre aquellos que, en realidad, tenían más posibilidades de serlo.
  Para el doctor Frank, esto sugiere que las personas con esas variaciones genéticas pueden ser peligrosamente inconscientes de la realidad, pero al mismo tiempo el que se dejen llevar más por los consejos puede ser positivo, pues con frecuencia las recomendaciones son acertadas y convenientes.
  De acuerdo con este investigador, “quienes tienden a seguir instrucciones de otros, aunque en diferentes grados según sus genes, pueden tomar decisiones sensatas más rápido que si tuvieran que aprender lo correcto de su propia experiencia”.
 CONSEJOS: CUANDO NO SON TAN BUENOS
 Según la sicóloga Isabel Menéndez, “solemos pedir consejo cuando tenemos miedo a la libertad de decidir por nosotros mismos, cuando nos angustia la posibilidad de equivocarnos o cuando nos sentimos indecisos”.
 Para esta experta, “cuando una persona acepta sistemáticamente los consejos que no pide, se establece una relación de dependencia entre el aconsejador y el aconsejado. El primero consigue influir en la existencia del otro, mientras que el segundo se pone en una posición de debilidad de la que obtiene algún placer o beneficio sicológico, como  no asumir responsabilidades ni riesgos, echar la culpa a otro si las cosas salen mal, ponerse en  papel de víctima o ahorrarse el esfuerzo mental o emocional de resolver algo”.
  Para Isabel Menéndez, “no conviene aceptar los consejos que no se piden porque mediante su proceder, el donante de consejos ejerce un poder que no le corresponde y pone en evidencia su desconfianza en la capacidad del otro para resolver sus dudas o problemas y así, quien lo acepta, asume el papel de subordinación e incapacidad”.
LAS DOS CARAS DE LAS SUGERENCIAS
  Para la sicóloga Eva Gómez López, “los consejos constituyen una forma de aprendizaje social y de transmisión de enseñanzas de vida o experiencias vitales, ya que, en general, se refieren a situaciones, inconvenientes o dudas habituales en asuntos personales, sexuales, familiares, de pareja, economía, amistades o laboral”.
  Según la experta, “la mayoría de los consejos que se ofrecen, piden y reciben tratan de problemas cotidianos que afectan  a la inmensa mayoría de la gente.
  Es normal, necesario y saludable pedir asesoría cuando no sabemos qué hacer o no estamos seguros de algo, porque eso nos permite reafirmar nuestras decisiones y, a veces, repartir responsabilidades o aventurarnos a tomar una iniciativa”.
   Por el contrario, indica la doctora Gómez, “pedir consejos puede volverse negativo, o incluso patológico, cuando es un comportamiento sistemático, de modo que la persona no toma nunca una decisión propia si antes no se ha asesorado, encubriendo sus sentimientos de inseguridad, dependencia emocional y falta de autoestima”.
  El pedido sistemático de consejos también puede ser una forma encubierta de captar la atención de los demás o de demanda de afecto.
 Varias veces hemos sido injustos con nuestros futbolistas de base al momento de afirmar que “son muy testarudos” debido a que no “toman conciencia” de los reiterativos consejos que, de ninguna manera, ellos nos lo han solicitado. Hasta los elementos genéticos entran a terciar a la hora de dar/recibir consejos. Como quien dice, “se nos sale de las manos” esos factores que van más allá de nuestra sapiencia.
   Me atrevo a sumarle, a todos los actores que condicionan el ser los consejos escuchados o no, el componente del tiempo. Ahora sí puedo referirme a que en todo esto de orientar a los futbolistas de base se fundamenta en que “El tiempo es el mejor consejero”. Observemos de qué se trata toda esta tesis.

  1-El tiempo presente: Es la vivencia de la etapa infantil. Jamás le prometas a un niño algo que este conjugado en el momento futuro. Para los niños, la vida transcurre en el ahora, en el hoy. Si le has prometido algo a un niño, a él sólo le importará que ese “regalo prometido” sea inmediato, ¡ni un minuto más!

2- El tiempo futuro: Es el lapso característico de las postergaciones que a diario realizan los jóvenes. Si le haces algún reclamo a los hijos o futbolistas del porqué tantas irresponsabilidades con sus compromisos o por lo que a diario hacen y dejan de hacer, inmediatamente te responderán con la pasiva/tranquila frase: “No se preocupen, mañana lo hago”. Otra más: “todavía hay mucho tiempo. Estoy muy joven para eso”.
  
3- El tiempo pasado primera fase: Cuando ya “estamos en el 4º piso”, nosotros los adultos, utilizamos el tiempo pasado para reflexionar por lo que se hizo y se dejó de hacer. Igualmente, para tomar decisiones, que pueden a veces, darle un giro de 180º a nuestra vidas que favorezcan el tiempo que resta por vivir.

4- El tiempo pasado segunda fase: Es el que experimentan los adultos mayores empleándolo como sentido de vida en el momento presente (“cuéntanos tus remembranzas de juventud, abuelo”), pues el temor de enfocar sus pensamientos en el tiempo futuro, surge porque allí encontrarán lo que es seguro para todos nosotros: la muerte.

  Teniendo en cuenta todo lo escrito hasta el momento, planteo la siguiente hipótesis:

    El grado de madurez, responsabilidad y sentido de vida de un proyecto consciente personal y deportivo, tanto de los responsables como de la población de futbolistas de base, determinará la importancia o no de los consejos dentro del mentado proceso formativo.
  A pesar de la lección que pretende dejarnos el mensaje sobre esto de aconsejar, realicemos todo lo contrario al mismo. Es decir, apliquemos el refrán reconocido que habla sobre el asunto en mención. “El que escucha consejos, llega a viejo”.
 ALGUNOS CONSEJOS PRÁCTICOS PARA DIRECTORES TÉCNICOS/ENTRENADORES Y FUTBOLISTAS EN EL PROCESO FORMATIVO DEL FÚTBOL BÁSICO (2)
1- Los jóvenes que disfrutan jugando fútbol, son los que se preparan, entrenan y compiten para obtener el sueño anhelado de ser futbolistas profesionales.
2- Los auténticos jugadores talentosos son aquellos que han elegido triunfar en el fútbol, en lugar de cumplir con ganar algunos partidos de campeonato.
3- La ironía del fútbol es que, en cuanto al incierto futuro futbolístico deja de preocupar durante el proceso formativo a los futbolistas de base, es cuando el éxito empieza a afluir hacia ellos. ¡Que vivan y disfruten con amor y pasión el juego! “Sabiendo esperar nos encontramos que todo llega a su debido tiempo”.
4- El verdadero éxito en el fútbol no se basa en que no se juega para ser feliz, sino que se es feliz jugando fútbol. Debido a esto, se entrena y se compite con talento.
5- Tus “fracasos” en el fútbol han sido por causa vuestra, y de las decisiones que habéis tomado o dejado de tomar. No decidir también es decidir. Dejar de entrenarte y de competir como todo un profesional, es lo mismo que afirmar que no deseas serlo.
6- ¿Quieres que tu vida futbolística “despegue” realmente”? Entonces cambia tu idea sobre el fútbol, sobre ti. Piensa, actúa, habla y juega como el talento que eres.
7- Así pues, si decides experimentar el talento con tu manera de jugar, no lo “quieras”: decídelo…En este caso, en lugar de pensar: “yo quiero tener talento”, piensa: “yo soy talentoso”.
8- Tu primera naturaleza futbolística consiste en amar incondicionalmente el fútbol. Tu segunda naturaleza consiste en decidir expresar tu talento, tu verdadera naturaleza, conscientemente.
9- Lo primero que has de entender respecto al fútbol es que ninguna circunstancia es “buena” o “mala”. Simplemente es. De modo que deja de hacer juicios de valor. Lo segundo que has de saber es que todas las circunstancias futbolísticas son transitorias. Nada se mantiene igual, nada permanece estático. De qué manera cambie, es algo que depende de ti.
10- Durante toda tu corta vida futbolística has creído que eres talentoso. Alguna vez piensas que el fútbol  ha sido injusto contigo. Pero es en el justo instante cuando cumples los 18 años, cuando te gradúas como bachiller, en donde en tu casa  te exigen trabajar para que aportes económicamente. Que continúes con los estudios superiores al ver en ti que no tienes “progreso alguno en el fútbol”, es otra exigencia. Es en estos momentos cumbres cercanos a la otra etapa de tu vida juvenil, cuando tomas conciencia de lo que has dejado de entrenarte y de jugar con el profesionalismo del caso.
  El “aterrizaje, ante semejante panorama, a la realidad es traumático. Sin embargo, algunos futbolistas continúan culpando a las circunstancia externas de su estancamiento y por ende, de su incierto futuro futbolístico.
  Ahora bien, también ocurre a veces que el futbolista no se escucha a sí mismo. Esto crea igualmente la situación de no querer escuchar a los demás. Lo que más difícil le resulta hacer al jugador es escucharse. (Fíjense que pocos lo hacen). La frustración y la ansiedad del futbolista de base provienen de no escuchar a su propia “conciencia”. De estar ausente de sí mismo. Pueden tus jugadores estar mirándote a los ojos en las charlas técnicas, pero sus mentes se encuentran divagando en el pasado y en el futuro.
11- En definitiva, la pasión por el fútbol es el más alto sentimiento de amor que un jugador pueda tener por este deporte. El fútbol es sentimiento.
12- No es el querer sino el desear, la clave para lograr los propósitos. El querer es simplemente un decir: “quiero ser futbolista profesional”. El desear es experiencial: “Deseo ser futbolista profesional”. Es así como se experimenta, entrenando y jugando como si fueras un jugador profesional. ¿Ya sabes entonces, la diferencia que existe entre decir: “Te quiero”, a decir: “Te amo”? Está en que el “querer” es una etapa cavernícola del amor. La pasión por el juego es la brújula que guía al futbolista de base a potenciar su talento y lograr así sus sueños futbolísticos.
13- Demasiados futbolistas de base piensan erróneamente que el éxito es la ausencia del fracaso. No es así. Es la inclusión de todas las adversidades; errores, triunfos, derrotas, caídas y levantadas, progresos, fallas y aciertos, retiradas y retornos, ganar, empatar y perder.
  El éxito es la sumatoria de todo lo “bueno” y lo “malo” que existe en el proceso formativo, hasta llegar a la cumbre. “La felicidad no es la meta, es el camino”.
  Aunque muchos futbolistas de base se rinden al momento de ser excluidos de los equipos en los que ellos soñaban con llegar a ser profesionales. Cuando son notificados para que integren la plantilla de otros clubes de “menor” categoría, para que “ganen experiencia”, consideran que con ello lo que están haciendo es involucionar y que su aspiración de convertirse en futbolista profesional se ve truncada. Ignoran –lógicamente- de que “cuando crees que estás cerca, estás lejos. Cuando crees que estás lejos, estas cerca”. No por debutar unos minutitos o escasos partidos, llegaste a la meta. A veces, el jugar unos cuantos partidos, podrían ser los últimos. Caso contrario, el jugar unos pocos minutos, pueden ser los definitivos para el futuro futbolístico hacia la construcción del camino que llevarán a los jugadores al fútbol de “alto rendimiento”.
  Quienes posean equilibrio entre lo que son y lo que hacen, podrán superar/soportar tanto las presiones, las responsabilidades, como la fama. Con todo esto que trae consigo el ser reconocido por lo que tienes y por lo que haces. Es por eso que muchos confunden esto del “detectar al talento”, creyendo que se basa sólo en “seleccionar al mejor jugador”. El verdadero detectar del talento se determina una vez que dicho proceso ha llegado a la cima, o sea, cuando ya es una realidad futbolística profesional (¿25 partidos profesionales como mínimo?). “El camino es largo y culebrero”.
 Algunos futbolistas no soportan tanta fama, adulación y exigencia de entrenamientos. “La carga es tan pesada”, que “voluntariamente” deciden retirarse. “El valiente vive hasta que el cobarde quiere”.
  Si el fútbol fuera una receta de cocina, en donde existiera una fórmula para “hacer” futbolistas de talento, y que  con solo saber mezclar los ingredientes surgen futbolistas a granel, pues me atrevo entonces  a realizar mi propio menú:
RECETA: "Futbolista de talento a la carta". Ingredientes: 1-Pensar en ser talentoso. 2-Decir que es talentoso. 3-Sentirse que es talentoso. Agregarle: 1-Fe. 2-Convicción. Preparación: Revolver todo y mezclarle: 1- Pasión. 2- Amor. Dejar madurar unos pocos partidos preparatorios/competitivos y servirse en una cancha demostrando con hechos Tu talento. ¡Qué banquete! ¿Está buena la receta?
14- Así que para que el futbolista pueda expresar sus cualidades, potenciar su talento  y madurar emocional, mental y socialmente, debe experimentar todas las adversidades y logros que a diario se desarrollan en el fútbol.Sólo queda decirles a nuestros futbolistas de base que: Si no aman el fútbol, entonces no lo jueguen. Si su único objetivo es jugar sin desear ser futbolista profesional, entonces que lo jueguen con toda la pasión del caso. Si no amas lo que haces, ¡mejor no lo hagas! “Quien ama lo que hace, está benditamente condenado al éxito”.
15- El reconocer en el proceso formativo como una herramienta educativa que consiste en que el futbolista de base experimente todo: triunfos y derrotas. Éxitos y fracasos, de modo que pueda ser todo eso, denota que verdaderamente dicho proceso está ajeno a aquellos directores técnicos/entrenadores/monitores/instructores y preparadores físicos ansiosos por resultados inmediatos –a corto plazo- sin importar el cómo.
16- El sentimiento más alto de los jugadores es la pasión por el fútbol y su manifestación máxima es el talento.
17- Los procesos pedagógicos en el fútbol de base deben encaminar su accionar hacia la creación-formación del talento, no hacia el “descubrimiento” del mismo como tal. Es muy fácil determinar quién tiene talento y quién no. La verdadera misión consiste en conducir al talento al objetivo final: Futbolistas competentes y profesionales en todo el sentido de la palabra, a carta cabal.
18- Los refuerzos son los que marcan la parada. Casi todo puede ser resuelto con ellos. Pueden enmascarar la incompetencia de los formadores, el afán mercantilista y la prioridad de los resultados a como de lugar. De la misma forma, los refuerzos pueden denotar la capacidad del director técnico/entrenador al momento de potenciar sus cualidades.
  Los he denominado el santo de los procesos formativos –“San refuerzo”-. ¿Qué sería de los procesos formativos sin los denominados refuerzos? Las cosas tomarían un rumbo bien diferente en cuanto atañe a la pedagogía del proceso de enseñanza-aprendizaje. Pero como lo he dicho miles de veces, “gran pena debe ser, tener hambre y ver comer”. No todos contamos con los medios económicos y físicos para captar al talento/refuerzos.
  Esta carencia podría determinar de cierto modo, la real y verdadera competencia de los procesos formativos. Entonces, sólo queda una tarea por hacer: demostrar con hechos que los miles de cursos de capacitación, de actualización y universitarios, que a diario se imparten en nuestra ciudad, posibilitan la formación y desarrollo integral de los futbolistas de base. Por lo tanto, emerge un tema para resolver: Por qué esa bendita manía de depender de los tales refuerzos, si con el capacitarse y actualizarse -lo que tanto se pregona- son las bases para arrojar los mejores resultados futbolísticos. Para esa gracia ahorrémonos tanta teoría, ya que en la realidad, todo el mundo hace lo mismo.
    19- Los futbolistas de base lo que sí tienen que tener claro es que son ellos los directos responsables de crear lo mejor para sí mismos. Es fundamental que sean excelentes alumnos. Si de pronto, los directores técnicos/entrenadores y preparadores físicos son los deficientes, se corre con el riesgo de que los jugadores justifiquen en ello su fracaso en su corta carrera futbolística.
20- Así pues, nos podemos preguntar; ¿cuándo “despegará” el nuevo talento en el fútbol de base?
  Ya han podido cada uno de ustedes observar algunas respuestas en estas 13 entregas. No obstante, sigamos aportando soluciones:
 a- Piensen en lo que desean, no dirijan con una energía cargada de preocupaciones y cuya atención primaria se basa es en trabajar para ganarse el sustento únicamente. El asegurar la cuestión económica, para solventar y satisfacer las necesidades básicas, puede producir una carga laboral que genera desequilibrio entre el trabajo y lo personal. Si toda la atención está alejada de cualquier intranquilidad, inmediatamente recibirán los ingresos económicos sin esfuerzo alguno. “El día de gastar se gasta”.
b- Piensen en conocer y comprender el juego y al futbolista, y se ahorrarán tanta teoría que se encuentra fuera del contexto deportivo del que hacemos parte.
c- Piensen en superar viejos paradigmas –con sus respectivas metodologías tradicionales de entrenamientos- y obtendrán mejores resultados a nivel general.
d- Piensen en lo que es un futbolista talentoso realmente y comenzarán a estructurar procesos de enseñanza-aprendizaje integrales que potencien las cualidades y minimicen los defectos.
e- Piensen en trabajar en equipo y automáticamente desaparecerán tantos directores técnicos/entrenadores, monitores, instructores y preparadores físicos que se caracterizan por ser “trabajadores de estómago”. El peligro en ellos radica en que son los que recorren el medio futbolístico con sus “habladurías” aplicando el refrán: “En río revuelto, ganancia de pescadores”.
f- Piensen en el bien del fútbol aficionado, pues tarde que temprano, nos daremos cuenta que ¡el talento es la esencia del fútbol!
g- Piensen en que los procesos en el fútbol de base deben edificarse desde entrenamientos que se acerquen al juego como tal: en equipo, integral, interrelacionado y global.
h- Piensen en que el verdadero éxito está en potenciar al talento, en no discriminar a quienes todavía ni lo son o ni lo serán. El mayor fracaso será el ignorar los componentes de un proceso formativo socio-deportivo.
    Existe demasiado temor a quedarse sin empleo, y la incertidumbre de obtener uno nuevo, que les digo otro tema bien llamativo: Si piensan que el fútbol del presente se caracteriza por la sobrepoblación de directores técnicos/entrenadores y preparadores físicos, ¡no hay peligro alguno! “Cuando el trabajo es un placer la vida es bella. Pero cuando nos es impuesto, la vida es una esclavitud”. Significa que lo que realices con amor y pasión será lo que te conduzca a ser un “empleado inagotable”. Debido a esta pasión por lo que haces,  tendrás que vivir esto de “al que huye del trabajo, el trabajo lo persigue”.
 
Conclusiones:
  “Ya que me das consejo, dame también el remedio” 
1- Afortunadamente, en cada parte (13 en total) que he compartido con todos ustedes, siempre trato de dar una solución o aportar a las mismas.
2- El fútbol continúa funcionando bajo “la normalidad del presente”. Sin embargo, la cantidad incalculable de “viejos” y “nuevos” –más los próximos estudiantes universitarios a graduar- formadores/entrenadores/directores técnicos y preparadores físicos, convertirá este medio deportivo, por la sobredemanda, en una marea de concepciones futbolísticas que se percibe como una lucha ya no de empíricos VS. Profesionales de la academia. Se avecina una segunda lucha de poderes: conocimiento vs. Sabiduría. “Viejas teorías vs. “Nuevas teorías”. Como suelen llamarnos, “desactualizados”. Esa será una de las tantas disculpas para buscar desplazar a unos en beneficio de otros. Muchos se creerán ese cuento. “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.
3- El club Inter de Milán cuenta, del total de su nómina, con 23 futbolistas extranjeros y 20 jugadores de “la casa” menores de 20 años. ¿Cuándo jugarán los de la cantera?
   Si los resultados son deficientes, se le atribuyen a la falta de refuerzos. Cuando el equipo arroja buenos resultados por los refuerzos incorporados a la plantilla, el director técnico “saca pecho” “robándose el show” al presumir que “sabe mucho”. ¿Cuál es la verdad de este caso?
4- En cuanto lo que a los consejos respecta, una de las causas del “desagradecimiento” demostrado por algunos futbolistas sería, ¿el que ninguno de ellos nos solicitaron consejo alguno? Como le ha sucedido en algunos casos al gran pintor paisa de retratos de futbolistas Walter Urán: “Todo esto me ha servido (el retratar a los futbolistas) para ser mejor persona, a pesar de los desengaños de muchos de los hombres del fútbol, pues uno ve que ellos, teniendo capacidad económica, no se conduelen con muchos de los que le han tendido la mano en su momento” (3). “Es mejor callar que locamente hablar”.
 5- Reforzar continuamente los deberes y derechos que tienen nuestros futbolistas de base durante su proceso formativo. Hacerlos conscientes de:
5.1. Respetar y cuidar su cuerpo físico. “Herramienta” de desempeño. Darle la mejor alimentación, descanso y preparación integral equilibrada.
5.2. El prepararse, entrenarse y jugar como si lo fueran (talentosos) para poder lograr serlo.
 
Hipótesis:
Tus deseos y sueños se convierten en realidad al ser llevados a la práctica una y mil veces, siempre y cuando repitas la actividad de la mejor maneraposible (¿ensayo-error?). De tanto hacerlo una y otra vez, como consecuencia directa de acción/reacción, te transformarás en ello.
5.3. Cumplir con los horarios de entrenamientos y de competencia. Ser puntuales ante todo.
5.4. Realizar las tareas asignadas durante la preparación y la competencia y, al mismo tiempo, aportar nuevas ideas a las mismas.
5.5. El equipo significa que entre todos construimos el presente y el futuro. Los 11 inicialistas y las “alternativas”, constituyen las partes del todo que se llama jugar en equipo. Ayudar para ayudarse, integrarse para consolidar el conjunto como tal.
 En conclusión, todos los anteriores refuerzos psicológicos, mentales, afectivos, emocionales, físicos, y táctico-técnicos, ¿Podrían tomar el rumbo de que lo que estamos haciendo es aconsejar a los futbolistas de base?
6. Si constantemente nos hablan de que “hay que “capacitarse y actualizarse” (Reforzar el conocimiento, y escasamente la sabiduría), ¿por qué esa marcada dependencia de necesitar de los refuerzos en los equipos o clubes? Suena como contradictorio, pero a más capacitaciones y actualizaciones, más requerimiento de reforzar con futbolistas ya “hechos/formados”.
¿Qué sucede pues con los futbolistas que están en desventaja ante los denominados talentosos?
¿Qué objetivos tienen las actualizaciones y capacitaciones si todo el conocimiento adquirido en ellas se obvia con los refuerzos?
¿Qué puede aportarles a los futbolistas de base “más débiles” los cursos y capacitaciones?
¿Será que capacitarse no es sinónimo de ser competente para potenciar el talento?
¿Hasta qué punto somos tan “buenos”, capaces y profesionales como formadores, independientemente si estamos o no actualizados?
¿Los refuerzos son los que “encubren” la real competencia de nosotros los formadores en proceso de enseñanza-aprendizaje en el fútbol de base?
7- Todo ha cambiado. No podría decir con certeza que ha evolucionado. Pero si puede afirmarse que es el futbolista –no tanto el juego- quien presenta notables y mayores modificaciones. Miremos lo que expresa el siguiente personaje nacional, catalogado por muchos como “el mejor de todos los tiempos”, en cuanto a lo que el evolucionar (¿o involucionar?) en el fútbol involucra:
Periodista: “Ahora hablemos de fútbol. ¿El futbolista de ayer tenía más magia, más encanto, más sabor que el de hoy? (4)
  H.P.R.: Ayer vi la foto de un jugador y decía que iba a ser el crack del futuro y el tipo está con audífonos conectado a un ipod. Ese es el futbolista de hoy, un tipo de que no le gusta el fútbol, lo juega porque le pagan bien, porque le da fama, pero no se divierte.
  Los de antes no cobraban y se divertían y entonces en la diversión tenían cuentos y hablaban y se molestaban y tenían anécdotas. Los tipos de hoy son encerrados en sí mismos”.
   Interrogante personal #1: ¿Será que el fútbol de hoy es más producto de la farándula que de la pasión por el juego?
 Periodista: “¿Y qué tiene el jugador de hoy que no tuvieron los de antes?
  H.P.R.: El de hoy tiene una gran preparación física, tiene dietistas, tiene nutricionistas. En el fútbol de hoy hay partidos los domingos y los miércoles, entonces la preparación tiene que ser la de un atleta. Y ese es el problema: El fútbol no puede ser solo para atletas, el fútbol es para talentosos. Hoy no tienen la magia que aquellos tipos tenían, no digo que el jugador de ahora no sea bueno, pero me parece que los de antes se divertían más. Yo siempre cuento una historia de un jugador Sacini, que retrata mucho de lo que ellos pensaban. Un día le preguntaron qué significa el gol para usted, y el tipo dijo: ´La interrupción del partido`, para el tipo el gol era lo de menos. Ellos jugaban porque se divertían”.
    Interrogante personal #2: ¿Qué consejos podríamos darle a los futbolistas de base ante semejante panorama mediático?
 
Bibliografía:
 (1) Revista “Nueva”. Nº 1243. Medellín, 3 de septiembre de 2011. Págs. 12,13 y14.

 (2) Inspirado en el libro: Conversaciones con Dios #1. Neale Donald Walsch. Editorial Debolsillo. 2010.

(3) Walter Urán, pincel mágico y gol. Diario “El Observador”. Medellín, martes 6 de septiembre de 2011. Pág. 6

(4) Hernán Peláez Restrepo. Periodista y comentarista deportivo. Revista “Bocas”. Periódico El tiempo. Medellín, domingo 11 de septiembre de 2011. Págs. 59 y 61.

ADOLFO GOMEZ SANCHEZ
RECOPILACION FUTBOL FORMATIVO


viernes, 30 de septiembre de 2011

"CURSO DE ACTUALIZACIÓN FUTBOL NIVEL I” FÚTBOL: ORGANIZACIÓN, DETECCIÓN, FORMACIÓN Y PROYECCIÓN PROFESIONAL. POPAYÁN 24, 25, 26 DE OCTUBRE 2011.




 LUNES PRIMERA JORNADA
JORNADA
FECHA
HORA
LUGAR
CONFERENCIA
Mañana
Octubre 24 de 2011
7:30- 9:00
Aud. CICMA
¿Cómo me  puedo convertir  en Pionero de paradigmas en el futbol del Cauca?
Mañana
Octubre 24 de 2011
9:15- 10:45
Aud. CICMA
ADN FUTBOL: “Construcción del modelo de juego a través de su organización”.
Mañana
Octubre 24 de 2011
11:00- 12:30
Aud. CICMA
“Un club, escuela, academia o semillero de futbol como empresa” ¿Cuáles son las etapas para el cambio?
DESCANSO
Tarde
Octubre 24 de 2011
2:30- 4:15
Canchas del Diamante
Practica Pedagógica con los participantes.
Tarde
Octubre 24 de 2011
4:30- 6:00
Canchas del Diamante
Entrenamiento Pirámide desarrollo técnico.

 MARTES SEGUNDA JORNADA
JORNADA
FECHA
HORA
LUGAR
CONFERENCIA
Mañana
Octubre 25 de 2011
7:30- 9:00
Aud. CICMA
“Observación del rendimiento del futbol aficionado al futbol profesional”.
Mañana
Octubre 25 de 2011
9:15- 10:45
Aud. CICMA
“Componentes estructurales del Modelo de Juego en el futbol”.
Mañana
Octubre 25 de 2011
11:00- 12:30
Aud. CICMA
“Factores para la organización del Modelo de juego en el futbol”.
DESCANSO
Tarde
Octubre 25 de 2011
2:30- 4:15
Canchas del Diamante
Practica Pedagógica con los participantes.
Tarde
Octubre 25 de 2011
4:30- 6:00
Canchas del Diamante
Entrenamiento de las Fases del juego a la ofensiva y defensiva.

MIÉRCOLES TERCERA JORNADA
JORNADA
FECHA
HORA
LUGAR
CONFERENCIA
Mañana
Octubre 26 de 2011
7:30- 9:00
Aud. CICMA
¿Cómo un Club, Academia, Escuela o Semillero se puede convertir en un equipo de alto rendimiento?
Mañana
Octubre 26 de 2011
9:15- 10:45
Aud. CICMA
Programa “SIEFAP”. Sistema Integrado para el Entrenamiento de futbolistas de Alto Rendimiento.
Mañana
Octubre 26 de 2011
11:00- 12:00
Aud. CICMA
FORO: Proyecciones y alcances del futbol del Cauca en el futuro.
DESCANSO
FINALIZACIÓN CURSO

Aud. CICMA: Auditorio Centro Inmaculado Corazón de María. Calle 5 # 7-20 (Centro Histórico)
Canchas del Diamante: Sector Pomona contiguo Instituto Técnico Industrial.

lunes, 19 de septiembre de 2011

JUAN IGNACION MARTINEZ: EL EXITO DEL MADRID ESTA EN LAS TRANCIONES DE MOURINHO.



En Juan Ignacio Martínez no hay pose. Es un tipo natural y espontáneo que se sienta al volante del coche y pasea con SUPER por Torrevieja. Callejeando por la costa, el técnico de Rabasa se explaya y se detiene a saludar hasta a los del ´top-manta´. Sin trampa ni cartón. Muy auténtico. Un hombre que no despuntó como futbolista, pero sí como técnico. Alguien que disfruta de sus raíces y que, ante todo, procesa la vida en clave de fútbol. Un torbellino de palabras, ideas y recuerdos. Dice que llegó a la elite profesional casi por casualidad y que por eso ahora disfruta del momento. Comercial en sus inicios, Juan Ignacio es ahora un míster de Primera, lo que no quita para que le siga ilusionando darle una sorpresita a su padre por su cumpleaños.

Los dos últimos entrenadores del Levante se enfrentaron hace años en un Altea-Torrevieja de Regional Preferente. Luis García Plaza le dijo entonces a su esposa que si en unos años veía que no conseguía ganarse la vida en los banquillos, se dejaría el fútbol. ¿Cuál fue su caso?
—Recuerdo aquel partido contra Luis. Mi caso es diferente. Yo no he tenido nunca vocación de llegar al fútbol profesional. Lo mío ha sido casual. Por eso ahora disfruto tanto del momento. Trabajaba y entrenaba a la vez al Mar Menor y a los niños en Torrevieja. Y de repente todo dio un vuelco cuando el Cartagena me llamó por primera vez para Segunda División B.

—Esas cosas marcan, ¿verdad?
—Sí, lo tengo muy presente. En la vida hay que ser muy agradecido con las personas. El otro día, sin ir más lejos, le dediqué una camiseta muy especial a un presidente que arriesgó mucho por mí: Francisco Villaescusa, del Mar Menor. Le dio un equipo de la Tercera murciana que en su grupo salía campeón todos los años a un entrenador como yo, que sólo tenía experiencia en Preferente con el Torrevieja, al que llegué casi que de rebote. Aquel fue un paso, salvando las distancias, como el que he dado ahora pasando del Cartagena al Levante. Villaescusa hizo una apuesta conmigo como la de Manolo Salvador.

—A Quico Catalán le dijeron sus allegados que se equivocó presentándolo como un «chico normal». Pero es que, aunque no fuese el adjetivo más correcto, tenía razón...
—¿Es que Luis García no era normal? (risas). No, en serio, tampoco es eso. A lo mejor quería decir natural. Pero el contexto de lo que dijo era el correcto. Lo entendí perfectamente.

—¿Cómo fue en su primera entrevista con el Levante?
—Natural, como soy. No sabía si se iba a tomar la decisión. Manolo Salvador me apretó la mano al despedirse y yo le dije: ´La decisión que tomes será la más acertada porque será tu decisión´. Me contestó que la decisión estaba tomada ya. Juan Ignacio no era un entrenador nuevo para él. Ya me conocía del ´barro´, de mi trayectoria en categorías inferiores. Me consta que recabó muchos informes, sobre todo de gente del Albacete.

—¿Cómo va a jugar el Levante?
—La filosofía de Juan Ignacio no se va a poder ver plasmada en el Levante en su totalidad porque estamos en Primera División y muchas veces no seremos tan dueños del balón. Con esto no quiero que se interprete que estoy reculando, en absoluto. Al revés, desde el primer momento he tenido muy claro que hay que adaptarse a las circunstancias. Así lo ha dicho también el director deportivo. La suerte es que tengo el convencimiento de que todas las adversidades a las que nos enfrentemos esta temporada se verán superadas por el sólido grado de compromiso de los futbolistas.

—Balón, balón y balón. ¿No? En Getafe, en el minuto 90, Ballesteros y Nano lo sacaban jugado. Y cuando hizo falta Iborra le metió patadón.
—Esa décima de segundo de quitarte la pelota de encima o de quedártela es la que te va a diferenciar como equipo. Lo hemos estado trabajando todo el verano. Somos un club que hemos estado en agosto incorporando a futbolistas y no es que tengamos ahora que hacer una especie de minipretemporada, pero sí hay una serie de jugadores que no estuvieron en La Manga. He mantenido reuniones con ellos para que vean la idea de que todo va a ser a través del balón. Después, claro, también juegan los rivales. El otro día en el Coliseum, sin ir más lejos, la posesión suya fue mayor que la nuestra.

—Su carta de presentación como entrenador de Primera fue sacrificar a un mediocentro cuando iba por detrás en el marcador. Un mensaje.
—Al final terminamos el partido con cinco jugadores por delante del centro del campo. El fútbol lo concibo con cinco y cinco. Si vas perdiendo lo que quieres es sumar un punto. ¿De qué me sirven tantos jugadores por detrás del balón? Dentro de no perder racionalmente terreno de juego hay que acoplar a los jugadores y complicarle la vida al rival. En definitiva, se trata de meter goles.

—¿Cree que tiene suficientes goles esta plantilla o le faltan cinco o seis?
—A lo mejor en la suma de los goles por características de los futbolistas, como usted plantea, nos hemos quedado algo cortos. Ojalá no. Además de los delanteros, hay gente como Barkero, Rubén, Juanlu o Valdo que te garantizan una buena suma. Además, tenemos buenos ejecutadores a balón parado. Aquí vamos todos a una, eso está claro.

—Ni mejores ni peores, pero cuentan los jugadores que los entrenamientos han cambiado mucho.
—Son un cambio radical. Trabajamos la periodización táctica.

—¿Como Mourinho?
—No, la periodización táctica es un sistema portugués. Lo empezaron a hacer entrenadores como Gameiro o Frade. Lo que ocurre es que es Mourinho quien los potencia. Los técnicos gallegos son de los mejores que hay en España por la cercanía que tienen de Oporto y Lisboa. Holanda es la número uno a nivel técnico, pero los portugueses lo son a nivel táctico. La contradicción es que tácticamente luego los jugadores lusos suelen ser bastante anárquicos.

—Se le ve muy reciclado.
—Es necesario. El fútbol empezó siendo analítico, con el balón por un lado y los palizones físicos por el otro. De ahí se pasó al trabajo en espacios reducidos, al tres contra tres. Fue lo que puso Johan Cruyff de moda con los rondos, que los hacía para los cambios de posición. Más tarde se pasó al globalizado, donde el físico, la táctica y la técnica va todo junto. Hoy en día lo analítico no está reñido con lo globalizado. Todo vale. En este momento lo que marca el fútbol son las transiciones. De la defensa se pasa por un repliegue rápido y al ataque. ¿Quien domina a la perfección eso? Mourinho. Lo he hablado con los jugadores y el día del 8-0 de Copa es el mejor ejemplo.

—¿Cómo lleva el vestuario el nueva método de entrenamientos?
—Ha habido un conflicto de información. El Levante tenía otro sistema de entrenamiento. Pero a través de muchas charlas, de mucho hablar con los jugadores, lo hemos superado.

—¿Le pusieron cara de póker?
—Al contrario, los jugadores saben que todo se hace con un sentido. El Levante no puede cambiar la idea en cuatro días, pero el equipo, por ejemplo, ya ha asimilado muy rápido seis o siete variantes de salida de balón.

—Luis García incidía mucho en el aspecto psicológico con el grupo. ¿Cómo lo hace Juan Ignacio?
—Más a nivel individual. De mi experiencia laboral en un departamento de recursos humanos intento adaptar la información que tengo. Lo que voy a decir parece una bobada, pero no: todo es venta. Usted, como periodista, se vende a través de tu bolígrafo. ¿El mayor vendedor del mundo quién es? El abogado, que tiene que convencer al juez. A nivel de fútbol, la primera venta de un cuerpo técnico ante un jugador es su conocimiento futbolístico. Este grupo lleva tres años con una persona y lo entiendo. Por eso, hay que razonar y explicar el porqué de los cambios.

—¿Por qué a nivel individual?
—Los jugadores son personas ante todo. No es que pretenda ser un confidente de nadie, pero si alguien tiene algún problema quiero que sepa que puede confiar en mí para que su rendimiento aumente. Para rendir en la vida laboral es mejor tener la menta limpia.

—En una plantilla que se ha exprimido por encima del cien por cien durante las últimas temporadas, ¿teme que haya un efecto ´rebote´?
—No. Creo que nos hemos ganado el respeto del vestuario.

—¿Utiliza vídeos para motivar?
—El otro día los jugadores vieron uno que les preparamos con el esfuerzo que habían hecho durante el verano. Era una pieza corta, de apenas seis minutos. Lo vimos en el hotel, donde di el once titular de inicio para que la gente fuera más tranquila al campo.

—¿Ha notado la presión extra de  ser entrenador de Primera División?
—La presión me la meto yo mismo. Mi defecto es que quiero que todo sea tan perfecto que rayo la imperfección. Soy un esclavo conmigo mismo, a veces demasiado perfeccionista. Esa presión, no se lo había contado nunca a nadie, me superó como futbolista. No llegué más alto porque no superé ese obstáculo. Muchas veces hay futbolistas que no llegan porque tienen miedo al fallo.

—¿Tiene pasillos de seguridad para desconectar del fútbol?
—Los tengo, gracias a mi mujer y mis hijas, que han entendido mi profesión y respetan mis tiempos muertos. Siempre me planifico. Es otro lema del mundo de la venta comercial: una persona organizada vale por dos. Es complicado, pero muchas veces el jefe eres tú mismo. Quico Catalán no es mi jefe. Yo soy mi jefe. Soy consciente de que tengo por encima a personas a las que tengo que dar un rendimiento, pero si soy responsable conmigo mismo la gente va a estar satisfecha. En tu negocio estarás contento siempre y cuando des un rendimiento bajo unas premisas.

—¿Es verdad que intercala a propósito en las sesiones de vídeo con el grupo imágenes que no tienen nada que ver con el resto?
—Eso es introducción, para ganar la atención de lo que vas a mostrar. Ponemos a lo mejor un video donde un surfista se resbala de la tabla o un jugador de pádel se choca contra el cristal. Cosas guasonas para reirse. Se sabe que la atención de las personas puede durar cuatro o cinco minutos. No estoy inventando la pólvora.

—¿Y de dónde se saca eso?
—Lo he cogido de mi tema laboral anterior, al que le he sacado mucho rendimiento. Tenía dos técnicas de venta muy agresivas, las utilizo y sigo aprendiendo. Le explico a los jugadores que soy un copión, un autodidacta que no ha llegado al fútbol de elite como jugador.

—Se nota que su anterior etapa profesional le ha marcado mucho. La ha citado ya varias veces.
—Trato de adaptar al fútbol y a la gestión del grupo técnicas de venta comercial. Hay tres conceptos: rotura de hielo, presentación y cierre. Hay que ser muy bueno en todo. Porque si eres bueno presentándote pero luego no cierras no vale para nada.

—De su época como jugador, ¿qué ha aprendido o, al menos, que es lo  que ha trasladado al banquillo?
—Precisamente intento no hacer lo que no me gustaba que me hicieran a mí. Por ejemplo, repartir un jueves un peto a un futbolista que va a jugar el domingo. ¿Y si el sábado se constipa? ¿Con que motivación sale otro? La alineación no la he dicho nunca hasta una hora antes. Sin embargo, en mi debut como entrenador de Primera División rompí mi protocolo de siempre y la dije en el hotel.

—¿Por qué lo hizo?
—El que deja de mejorar deja de ser bueno. No hay problema en cambiar si a los futbolistas les sienta mejor. Durante la pretemporada vi que el Levante tenía unos hábitos instaurados en el trato con los fisioterapeutas y los médicos. En Parma y Bolton noté que hasta que no les decía el equipo algunos jugadores no se daban masajes o todavía no se vendaban. Luego iban un poco asfixiados.

—¿Siempre tuvo tan a flor de piel su espíritu de vendedor?
—Mis padres han tenido en Rabasa un bar y no fui vendedor en mi vida. Mi hermano sí vende libros de colegio y me dijo que me fuera con él. Fue mi primera experiencia. Ganaba ciento y pico mil pesetas a principios de los años 90, que entonces ya era buen dinero.



RAFA MARIN SUPERDEPORTES.com
RECOPLILACION FUTBOL FORMATIVO