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martes, 29 de mayo de 2012

MOURINHO: "El FUTBOL ES UN JUEGO; Y, COMO TODO JUEGO ES IMPREDECIBLE".:


El entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, ha asegurado en Estambul que rinde mejor si está bajo presión.
"Hay muchas maneras de ser líder. Yo siento que tengo que escuchar todo el rato, necesito gente que me cuestione, pero las decisiones son mías y trabajo mejor bajo presión. En los momentos duros es cuando estoy en mejor forma".
"El fútbol me da mucho, pero también me ha quitado mucho", ha reconocido el técnico, quien es uno de tan solo tres que ha logrado ganar con dos equipos diferentes la Liga de Campeones de la UEFA.
"Tener éxito en el fútbol era mi sueño desde que era un crío y me ha dado una situación económica en la que no tendré problemas para el resto de mi vida pero me ha quitado mi vida, mi privacidad, mi manera de hacer cosas sencillas".
Preguntado por su esposa, el portugués ha afirmado que una de sus grandes cualidades es que "no le gusta el fútbol, ni sabe nada de fútbol y va al estadio solo una vez al año".
Sobre sus vivencias en el banquillo durante los partidos, el luso ha reconocido que no suele "sentir nada, ni el apoyo o el rechazo de los espectadores", ya que no hay tiempo para sentimientos.
En cuanto al estilo de juego de sus equipos, Mourinho dijo que todo depende del país donde se encuentre.
No se gana igual en Italia que en Inglaterra
"Lo más importante es entender el país en el que trabajas, la cultura nacional del fútbol. Lo que hay que hacer para ganar en Italia no es lo mismo que lo que hay que hacer en Inglaterra. Tengo un estilo preferido, pero eso no quiere decir que mi equipo haga este estilo", aseguró el técnico de 49 años de edad.
"No voy a dar nombres, pero hay dos jugadores y si le digo a uno que es un desastre y me ha decepcionado, lo mato. Se lo digo al otro, y en el próximo partido, lo hace mejor que nadie. A éste le digo que es brillante, y jugará fatal en el siguiente encuentro... Para saber qué decirles hay que conocerlos muy bien".

"Las estadísticas son inútiles"

Mourinho también ha renegado del exceso de preparación técnica de un partido: "Las estadísticas siempre son útiles, pero hay quien las usa como si fueran lo más importante, y no lo son en absoluto. El Bayern tendría que haber ganado la Champions por estadísticas, y perdió. El fútbol es un juego; y, como todo juego, es impredecible".
Soy un buen perdedor
Ha criticado también el sistema 'knockout' vigente en las Ligas europeas, "donde todo se decide en 90 minutos, o en 120, se comete un error, o el árbitro lo comete, y todo ha terminado", mientras que en las ligas nacionales "se juega durante 10 meses, 40 partidos, y al final gana el mejor".
"Pero soy un buen perdedor", apostilló. "Estuvimos tristes cuando perdimos la Champions, pero no pasó nada, me fui al vestuario del Bayern para ver la felicidad de ellos, y la compartí. Distinto es cuando perdemos por algo injusto. Eso no lo aguanto"
RTVE.es/EFE
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lunes, 28 de mayo de 2012

ESTRATEGIA MOURINHO: TEMPORADA 2012/2013 REAL MADRID ¿CUALES SERAN LOS CAMBIOS?



El Real Madrid hizo público este martes que José Mourinho había renovado con el club blanco por dos temporadas más. Su relación contractual finalizaba en 2014, de forma que con el nuevo acuerdo finalizará en 2016.  Este era el escueto comunicado publicado en la página web oficial: “El Real Madrid C. F. y José Mourinho han alcanzado un acuerdo para la ampliación del contrato que vincula al entrenador con el club hasta el 30 de junio de 2016”.


Pero no se explicaban los términos del acuerdo, ni si con ello se iban a ver afectadas algunas otras parcelas en un club blanco donde desde el año pasado José Mourinho es mánager general además de entrenador del primer equipo, con poder por tanto en más áreas que no sólo las alineaciones y los entrenamientos. Es sabido que el técnico luso quería seguir haciendo algunos cambios en el organigrama del Real Madrid. “Un coche fantástico de los años 80 no es igual que uno de los 90 o de los 2000” espetó en una de sus últimas ruedas de prensa.

Y apenas un día después de que se hiciera público el acuerdo de renovación, varios medios de comunicación desvelaban algunos de los términos del nuevo contrato que ligará a José Mourinho con el Real Madrid hasta el año 2016, así como algunas de las primeras medidas que tomará durante este verano en la planificación de la próxima campaña.

AUMENTO DE SUELDO
Hace tiempo se venía especulando con que el técnico luso estaba negociando una mejoría en las condiciones de sus ayudantes. Según El Confidencial, esa mejoría contractual ha llegado para todo su equipo técnico. También para el propio Mourinho, que según estas informaciones, pasaría a cobrar 11 millones de euros limpios por temporada (44 en los cuatro años que le restan de contrato), un millón más que en estas dos últimas campañas.
ZINEDINE ZIDANE
Hace algunas semanas que se especuló con que el francés dejaría de formar parte del cuerpo técnico más cercano de Mourinho, como asistente suyo. Según estas informaciones, el entrenador de Setúbal no estaba del todo conforme con su aportación, sobre todo de cara a los medios, como portavoz del Real Madrid. Un extremo que el propio Mourinho negaría en rueda de prensa. Sin embargo, El País insiste en que el lugar de Zidane la próxima campaña está en la cantera, y no al lado de Mourinho.
EL CUERPO MÉDICO
El propio José Mourinho reconoció en una de sus últimas ruedas de prensa en Valdebebas que seguramente harían cambios en el cuerpo médico del Real Madrid. “Todo se puede mejorar, y los servicios médicos es una de las cosas que revisaremos con tranquilidad este verano para ver si podemos mejorarlo” espetaba el luso. Según El País, el técnico no quedó nada contento con el tratamiento a Di María, que incluso estuvo en Portugal recuperándose con un galeno externo al Real Madrid. Según estas mismas informaciones, Carlos Díez, en la actualidad jefe de los servicios médicos, abandonaría el club como ya lo hiciera el verano pasado el doctor Juan Carlos Hernández.
PLANIFICACIÓN DEPORTIVA
Como ya sucediera la temporada pasada desde que desapareciera Jorge Valdano, el propio José Mourinho es uno de los activos más importantes en la planificación deportiva del primer equipo. Hasta el punto de que es él el que lleva algunas de las negociaciones con los jugadores, llamando a los propios futbolistas, o incluso a sus representantes. Algunas de las primeras medidas en estos últimos días ha sido la permanencia de Higuaín, después de que convencieran a su padre tras una reunión este martes según informó As, y la renovación de Arbeloa, que extenderá su contrato por otras dos temporadas más hasta 2016, según ABC. Queda por ver la continuidad de Alberto Toril, técnico del Real Madrid Castilla.
CLÁUSULA DE RESCISIÓN
Otros acuerdos a los que se podría haber llegado en la firma del nuevo contrato conciernen a la cláusula de rescisión del técnico. Fijada en 20 millones de euros hasta el momento, pero que según El EcoDiario, podría ser menor en caso de que se cumplan unas condiciones. Una de ellas sería que el que llamase a la puerta del técnico fuera la selección de Portugal, entonces la cláusula sería menor. Otra, que el que llamase fuera el Manchester United, también sería menor. Y también, que en 2013 Florentino Pérez no se presentase a las elecciones. En ese último caso cabría la posibilidad de que se disuelva el acuerdo si el nuevo presidente, o incluso el propio técnico, lo estimase necesario.

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lunes, 7 de mayo de 2012

MOURINHO DESPUES DEL TITULO DE LIGA:"HE TRANSFORMADO LA MENTALIDAD DE LOS FUTBOLISTAS. SER JUGON PARA MI NO ES SUFICIENTE"


Mourinho: «Lo importante no es entrenar al Madrid, sino ganar con el Madrid»
Junto a su sillón, a la derecha, tiene una pizarra táctica para analizar al instante cualquier estrategia del equipo. En eso es único. Puede realizar cuatro sistemas de juego en un partido hasta remontar un marcador. La instantánea de su firma por el Real Madrid, rodeado por Florentino Pérez y por Alfredo Di Stéfano, preside la puerta de su oficina. Karanka y Rui Faria se encuentran en la sala contigua. José Mourinho (Setúbal, 1963)acaba de proclamarse campeón de Liga. Ha frenado el ciclo del Barcelona. Era la misión que le encomendó el presidente. Está tranquilo. Emana seguridad. El título es un acicate para conquistar el próximo año la Champions. Los jugadores entran al vestuario con imágenes de las nueve Copas de Europa conquistadas por el club. La novena está junto a la puerta. La décima debe estar en el vestuario. El mensaje lo dice todo.
—Siete Ligas entre España, Inglaterra, Italia y Portugal. Campeón en las tres grandes. ¿Era un reto?
—Sí. Ningún entrenador había conseguido ganar la Liga en tres grandes Ligas. Era un objetivo. Es una experiencia profesional y una experiencia de vida espectacular. No espero que yo sea el único que alcance esto. Dentro de diez años espero que haya técnicos y jugadores que lo hayan hecho. Mi objetivo ahora es intentar ganar más Ligas con el Madrid. Y después de mi etapa en esta casa, siempre trabajaré en alguno de los tres grandes campeonatos, Inglaterra, Italia y España. Pero de momento tengo dos años más de contrato aquí y mi familia y yo estamos contentos de tener una estabilidad que hasta ahora no habíamos disfrutado, porque siempre cambiábamos cada dos o tres años. Así que, encantados de continuar en el Real Madrid.
—El presidente le fichó para acabar con el ciclo del Barcelona. Lo ha conseguido en dos años.
—Florentino hizo conmigo una cosa muy difícil. Yo soy un enamorado del Inter y de los jugadores con los que trabajé allí. Y Moratti era una persona especial. Pero Florentino consiguió ilusionarme con su proyecto, con su mentalidad. Me convencieron. Florentino me dijo que el Madrid me necesitaba. Y yo también, en ese momento de mi carrera, después de ganar la Champions con el Inter, necesitaba al Real Madrid para que mi carrera fuera plena. Si hoy yo digo que estoy cansado y dejo de entrenar para siempre, mi carrera sería perfecta. Gané todo lo que tenía que ganar, en los países más importantes. He dado una Champions a mí país también. Obtuvimos el primer Balón de Oro. Si no entrenara al Madrid, no sería una carrera completa. Lo importante no es entrenar o jugar en el Madrid sino ganar con el Madrid. Agradezco al presi porque me convenció de dar este paso. Y por su apoyo. Entrenar al Madrid ha sido y continuará siendo el trabajo más difícil de mi carrera. Y contesto la pregunta: no tengo como objetivo de vida ganar al Barcelona. También he perdido con el Barça. Y perder con el Barcelona no me duele más que perder con el Bayern. Y ganar al Barça no me da más placer que ganar al Bayern la final de la Champions que gané. En los últimos tres años le ganamos la Champions (con el Inter), y con el Madrid le ganamos la Copa, que no se conseguía hace mucho tiempo, y ahora ganamos el campeonato. Es verdad que ellos también nos ganaron algunas cosas en estos dos años. Pero ganar la Liga era muy importante para romper el ciclo de ellos. Era necesario para el Madrid, como club más importante de la historia, no permitir que este dominio nacional se pudiera acentuar.
—¿Comienza el ciclo de su equipo?
—Es muy difícil hablar de ciclos. El Barcelona mismo, considerado por todos el equipo con más talento de los últimos tiempos, no consigue dos Champions seguidas. Gana una, pierde con el Inter, gana otra, cae ante el Chelsea. Las tres Ligas consecutivas ya eran algo fantástico. Inter dominó conmigo dos años y después se terminó. Lo que me parece explícito es que este Madrid es mucho mejor que el de dos años atrás. Y ya nada será lo mismo. Ahora no hemos conseguido la Copa de Europa, pero hace unos años no se llegaba ni a cuartos de final y actualmente hemos jugado dos semifinales y se pierde una por penaltis. El Madrid no puede vencer siempre pero cuando no lo consiga debe estar cerca de ello.
—Sus críticos dicen que es un técnico defensivo y el Madrid mejora récords de goles. ¿Qué les responde?
Mourinho: «Lo importante no es entrenar al Madrid, sino ganar con el Madrid»
MATÍAS NIETO
—Que vean mis resultados. Y cuantos goles marcó el Chelsea. Y cuantas victorias. La riqueza de mi trayectoria es entrenar en diferentes países. Si tú vas a Italia y juegas como se hace en Inglaterra, no ganas. Si vas a Inglaterra y juegas como se hace en España, no ganas. Si vienes a España y juegas como se hace en Italia, no ganas. Llegas a un país que no conoces de nada y tienes que vencer. Y debes estudiar adversarios, culturas, idiosincrasias, la propia cultura de tu propio club, las características de tus jugadores. Y yo, que espero vivir muchos años, aquí estaré para ver a todos esos fenómenos entrenando en diferentes países, culturas y clubes. No creo que la selección de Arabia Saudí, entrenada por Rijkaard, juegue como jugaba el Barcelona de Rijkaard, ¡eh! El secreto de ganar en diferentes países es que puedes tener tus gustos futbolísticos, pero en un entrenador tiene que ganar en ese país y debe jugar para vencer en este país.
—Ha transformado física y tácticamente al equipo. Pero escucha que debería alinear a los «jugones».
—Es difícil separar las cosas. Es difícil calificar a los futbolistas de «jugones», porque si eres técnicamente muy bueno, pero no tienes lo otro, es difícil jugar conmigo. Lo que he conseguido es transformar la mentalidad de los futbolistas que pensaban que ser «jugón» era suficiente. Y conmigo no es suficiente. El talento es fundamental, pero la emoción, la ambición y el corazón no son menos importantes. Tenemos un «staff» muy bueno, con Rui Faria, Silvino, Morais y Karanka. Y queremos dar a los jugadores las mejores condiciones de trabajo. No es un ejercicio de poder, como han dicho algunos que me han insultado. Me han llamado hasta el dictador portugués, que es una ofensa de las más grandes que me han hecho. Si quiero una pretemporada con tres días de reposo entre partidos, no es para molestar. Si digo que hoy no hay contacto con los «sponsors», y que otro día trabajamos a puerta cerrada, es con el objetivo de evolucionar. La gran mayoría de mis jugadores —hay ejemplos que son exactamente lo contrario— son mejores que eran antes de trabajar conmigo.
—¿A Mourinho le gusta el juego bonito o la eficacia?
—A mí me encanta el juego bonito del Real Madrid. No me gusta el desgaste del adversario por la posesión del balón. Me gusta el fútbol directo, dinámico, rápido, intenso, de transiciones fuertes. Me gusta un fútbol de técnica específica, de una condición física y psicológica adaptada a este estilo. Me encanta el fútbol que ha hecho el Madrid. Tenía puntos de comparación con el Oporto que ganó conmigo Liga de Campeones y Copa de la UEFA.
—Usted protege a sus jugadores. Pero hay un Mourinho con imagen de duro. ¿Conviven dos Mourinhos?
—Sí, con los mismos jugadores conviven los dos Mourinhos. El ejercicio de liderar es difícil. Tienes estimularles. Y debes tener dos caras. Casillas me decía: «Joder, a lo largo de la temporada hubo momentos que nos has metido mucha presión, que has sido un poco cabroncito con el grupo». Yo me reía con él, pero sabía lo que hacía, lo que deseaba provocar. Quería elevar en determinados momentos los niveles de presión, de concentración, de motivación. Después también llegó el momento de lo contrario. Tras caer con el Bayern han visto al entrenador más cariñoso. Dije: «Tranquilos, el campeonato está ganado». Debes sacar lo mejor de todos. Un técnico al que no le guste hacer esto es difícil que lo sea mucho tiempo.
—Guardiola ha dicho que hubo cosas raras con los arbitrajes. ¿Ahora que pierde conocemos al Pep real?
—Conozco a Guardiola desde que él era jugador y yo ayudante. Guardo de él un recuerdo muy bueno. Después, la vida cambia, las personas cambian. Es muy diferente ser jugador a ser entrenador. Nosotros cometemos errores, tenemos momentos menos felices con las cosas que decimos. Lo que no es normal es vender una imagen de perfección y después, al final, ninguno es perfecto. Yo nunca he vendido una imagen de perfecto. Nunca he intentado esconder mis defectos. Sin embargo, hay gente que tiene una personalidad diferente, la esconden, pero al final el tiempo se encarga de demostrarlo todo. Ni en el fútbol ni en la vida, nadie es perfecto.
—Usted deseó a Pep que sea feliz en su nueva etapa. Le han criticado. No le creen. Y si no le hubiera dicho nada, le llamarían borde. ¿Siempre le buscan el lado malo?
—Sí, pero ya no me preocupan los ataques personales. Me duele un poquito si alguna vez un hijo, una hija, lo ven y me dicen «mira papá lo que dicen de ti». Me duele porque a ellos les duele. Y piensan que me duele a mí. Les digo que no se preocupen, que no pasa nada. Quizá sea culpa mía, porque soy un enamorado del fútbol, pero no soy un enamorado del entorno del fútbol. Yo ceno en casa, no voy a cenar a determinados locales donde se cultivan amistades falsas. Donde se preparan olas de opinión pública. No. He vivido siempre mi independencia. No abdico de eso. Así he llegado donde llegué. Con 49 años no voy a cambiar. No soy persona que sepa cultivar los aspectos paralelos a la carrera de una persona pública como yo.
Mourinho: «Lo importante no es entrenar al Madrid, sino ganar con el Madrid»
M. T.
—¿Qué le ha enseñado el Madrid a Mourinho y que le ha enseñado Mourinho a una cultura tan asentada como la del Real Madrid?
—Hay que tener una personalidad especial para ser jugador o entrenador del Madrid, pero si tienes esa personalidad, te ayuda a crecer mucho. Cuando Florentino habló conmigo por primera vez me dijo: «Si quieres ser uno de los mejores entrenadores de la historia, debes dirigir al Real Madrid». Estoy de acuerdo. Tengo una máxima: quien trabaja en fútbol debe ser un enamorado del fútbol y del Real Madrid o del club donde trabajas. Cuando no naces enamorado del club donde trabajas, porque naciste en otro país, debes asimilar su cultura, historia, de modo que te transformes en uno más. No entiendo un utillero que no sea futbolero y madridista, ni un fisioterapeuta que no quiera como un loco recuperar a un jugador para el domingo, porque es madridista. O como Óscar (Ribot, jefe de prensa), que después de su familia a quien más quiere es al Real Madrid. Así tiene que ser la gente que trabaje conmigo. Y quien no sea así, tienes que enseñarle a ser así. Si no metes una atmósfera que transpira ambición es muy difícil alcanzar objetivos. Aquí toda la gente ha contribuido al título. Por sentir esta ambición de vencer, hace meses ya le dije al presi y a José Ángel (Sánchez) que iba a seguir, que no tenía nada que ver con algún club que me quisiera tener.
—¿Usted cuenta con Higuaín? ¿Están calentándole la cabeza?
—Higuaín va a seguir. Va a seguir porque yo no quiero abrir mano. Y el Madrid no quiere abrir mano. Y tiene contrato óptimo y por un montón de años. No es un jugador que ha llegado hace un año y gana poco. Gana al nivel de los otros. Puede llegar una oferta de 40, 50 o 60 millones, la que sea, que el Madrid no va a querer vender. Por eso el único problema lo debe tener él en explicar a la gente que lo quiere sacar de aquí, ¡que él no va a salir de aquí! Yo no tengo problema: mis dos delanteros centro para la próxima temporada van a ser Higuaín y Benzema. Esto no tiene historia. Y si tuviera historia, a partir del título no juegas con un futbolista que tú no quieres o que piensas que no va a seguir. La historia es la de Adán.
—Se la íbamos a preguntar.
—Si el Madrid está rastreando el mercado de porteros es porque Adán no quiere continuar. Mi trabajo es convencer a Antonio para que se quede. ¡He pedido ayuda a Íker!: «Ayúdame a convencerle para que se quede»...
—Pues se dice que Mourinho busca portero para cargarse a Íker...
—Eso, para cargarme a Casillas. ¡Y yo he pedido a Íker que me ayude!
—¿Con Íker no hay problema?
—No hay ningún problema. No existe historia. Tenemos a Tomás y Jesús Mejías detrás de Adán, pero no pueden ser todavía segundo portero del Real Madrid. Juegan en el Castilla y están en una buena evolución. Tenemos también a Pacheco, en el C, que me gusta muchísimo. Pero Adán es el segundo portero y si no conseguimos convencerle para que siga, hay que encontrar una solución. Debemos darle más partidos, prometerle la Copa. Admiro su ambición de decirme: «Me encanta estar en el Madrid, pero yo quiero jugar cada domingo». Esta historia se transformó en «queremos cargarnos a Casillas».
—Pepe realiza una campaña fantástica, pero está estigmatizado. ¿El futbolista se siente perseguido?
—Pepe está haciendo una temporada bestial. La gente se tiene que rendir a la evidencia. No creo que la maledicencia sea tan cruel que, sin olvidar algunas pequeñas cosas del pasado, no destaque a un jugador diferente. Tiene valor doble su rendimiento. Muchos en su lugar se habrían ido a Inglaterra o Italia. Hubo discusiones para su renovación y siempre dijo: «Madrid». No tiene el mejor contrato que podría haber firmado, porque un año después quedaba libre. La gente se tiene que rendir a su trabajo.
—¿Cómo ha conseguido que el «gato» se convirtiera en «perro»?
—Benzema es muy bueno. La culpa más grande de la transformación es suya. Mucha gente ha contribuido a esta evolución. Óscar Ribot le ayudó mucho en su vida social. Zidane es quien más le ha acompañado para estar cerca de él. Y yo estuve intransigente con aspectos de su juego: «No acepto, tienes que conseguirlo, tienes que cambiar», le decía. Pero la mayor responsabilidad es suya. Ha conseguido vencer los pequeños fantasmas de sus dos primeras temporadas y ha hecho una campaña fantástica.
—¿Sahin será cedido o se quedará?
—Se queda. No ha realizado con nosotros una pretemporada completa y ahora la va a hacer.

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN/ foto: matias nieto / MADRID ABC.es 
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domingo, 29 de abril de 2012

DE GUARDIOLA A VILANOVA: CONTINUIDAD EN EL ADN DEL BARCELONA FC. ¿LA DECISION CORRECTA? CREO QUE SI. ¿CUAL ES TU OPINION?


I.                   ADIOS, MISTER
Me pongo las botas y salto al campo, recorro los escasos metros que hay desde los vestuarios hasta el césped con la mirada pérdida y las ideas muy claras. Allí esperaré a mis jugadores, que irán llegando uno a uno para explicarles la decisión que lleva tiempo rondándome la cabeza.  Van saliendo en cuentagotas del vestuario con los rostros más serios que de costumbre y concentrados como si de una final se tratase…


Una cualidad muy apreciada y realmente complicada es la de ser capaz de rodearte de aquellas personas que te ayuden a mejorar día a día y el fútbol no iba a ser una excepción.
Se trata de un deporte en equipo tanto dentro del campo como fuera de él. Al inicio del partido, los jugadores harán un circulo en el que se conjuran para conseguir la victoria, aunque detrás de esta piña se esconden horas y horas de trabajo por parte del cuerpo técnico, durante la semana, para que su equipo tenga la confianza necesaria para afrontar el reto que se les presenta.
Entrenar a nivel profesional exige un esfuerzo mental y emocional muy alto ya que la presión a la que está sometido el líder del grupo es muy fuerte y, además, la competición no te permite disfrutar de la profesión al 100% porque el sabor de la victoria desaparece al instante.
Al igual que las plantillas deben ser renovadas anualmente para mantener su espíritu competitivo, los entrenadores también deben hacerlo. En ocasiones, simplemente con un cambio de fichas es suficiente; en otras es necesario reinventarse para encontrar nuevas motivaciones o incluso optar por la decisión de abandonar el equipo.
 ¿QUIÉN DEBE SER EL RELEVO?



La última es una opción que parece sorprendente ya que en el fútbol actual abundan las destituciones y nadie recuerda cuál fue el último entrenador que acabó su contrato, pero también sucede y ésta es la más dolorosa ya que nadie desea abandonar, pero nadie mejor que uno mismo conoce sus límites.
Un factor determinante es que, con el paso de las temporadas, los vínculos se hacen más fuertes entre el líder del grupo y los jugadores, convirtiéndose lo que en un principio podría parecer una ventaja en un problema, ya que el apartado sentimental  toma ventaja sobre el profesional.
Una vez el cambio aparece como única solución, ¿Quién debe ser el relevo?
En ese momento comenzarán a sonar candidatos para ocupar el puesto que queda vacante, no contemplando que, a lo mejor, la solución está en casa.
El entrenador ha tenido todos esos años un escudero ejemplar que ha compartido con él todo su trabajo, dudas, alegrías, tristezas; en definitiva, le ha ayudado a construir las claves del éxito y, por lo tanto, ha sido participe de él.
Trabajar en la sombra no es sencillo ya que el reconocimiento de puertas afuera recae en una única persona, pero si eliges correctamente la persona que se lleva los halagos tu triunfo está asegurado.
Además, se da la circunstancia que el apetito que ha podido perder el primer entrenador debido a la presión, permanece intacto en su ayudante ya que siempre ha estado en un segundo plano, aprendiendo del maestro.
El proyecto, de esta forma, se asegura una continuidad y que una idea que ha funcionado no muera o caiga en el olvido con la aparición de un nuevo estratega que no conozca las interioridades del club ni de la plantilla.
La desilusión de la plantilla y la tristeza puede verse reducida si la persona que los liderará la próxima temporada es conocida y, además, por todos es sabido que tiene la capacidad de dirigirles.
La decisión más difícil llega a continuación: abandono junto a la persona con la que inicié el proyecto o decido emprender la aventura por mi cuenta, con la ventaja que podré contar con la ayuda, aunque desde la distancia, del maestro que un día me enseñó el camino y que ahora me deja para poder iniciar en solitario el reto con un conocimiento mayor del jamás esperado.
Una vez aceptada la propuesta, el tiempo será el encargado de determinar si la decisión tomada ha sido la correcta, aunque lo que sí que parece evidente es que la cantera de entrenadores ya está creada.



Una vez finalizadas mis explicaciones, a las que apenas prestan atención todavía conmocionados por el impacto de mi marcha,  tengo para todos mis jugadores un último mensaje: “Él es mi sustituto y está preparado”. Los jugadores empiezan a levantar la cabeza del suelo y, sin dudarlo, el capitán alza la voz para decir: “Gracias Míster”.

II.                 UNA LECCION DE LIDERAZGO.



En un club acostumbrado a la gestión personalista, de pronto una lección de liderazgo colectivo. Un Barça casi siempre dirigido como finca particular y desde las emociones. Histriónico, demagógico, populista, atemorizado, ambivalente… Casi cualquier adjetivo le cuadraría a la gestión del club en los últimos cuarenta años, salvando momentos y excepciones. Acostumbrado a sepultar a sus ídolos sin la menor deferencia, a envanecerse de lo superficial, a emplear la grandilocuencia o el victimismo a partes iguales, a decidir en función del ventilador externo, siempre agitado desde revanchas y vendettas, el Barça parecía enfrentar la gestión de esta crisis -porque el adiós de Guardiola es una crisis en toda regla; normal y necesaria, pero una crisis- como siempre: con el estercolero habitual ejerciendo de maestro de ceremonias en busca de nuevos éxitos en su inevitable camino hacia el infierno.
Y lo que ha surgido de ahí ha sido una lección de liderazgo colectivo. Del entrenador al presidente pasando por el director deportivo, cerebro privilegiado. En estos tiempos de prisas, ruido, furias, destemplanzas y tensión, Zubizarreta, Guardiola y Rosell tomaron la senda de la pausa y los fundamentos. En momentos de zozobra, back to basics. Y el basics es la idea. Incluso alguien tan poco cruyffista como Sandro Rosell ha apostado por la idea nuclear del fútbol del Barça. Polos opuestos en formación y creencias, Guardiola y el presidente han encontrado en Zubizarreta, capitán del Dream Team, sacrificado en el altar cruento de Atenas, el punto intermedio de todos los caminos, el cruce de la historia con el presente, del futuro con los antecedentes.
Desde la visión panorámica, el club decidió enfrentar la crisis con una decisión sencilla e inevitable basada en los tres ejes sobre los que se gestiona: un modelo de juego, un método formativo y una vocación de crecimiento interno. La decisión confluye en un hijo de La Masia, que mamó de Cruyff y Rexach, dirigió a los mejores cadetes de la historia, aprendió otras culturas futbolísticas fuera del Barça, regresó con Guardiola en un momento de crisis y construyó a su lado un equipo inolvidable.
Visto así, la decisión se antoja inevitable. Si ha sorprendido es porque el Barça siempre fue lo que he dicho: un club de gestión emocional, alejado de liderazgo tranquilo y meditado. Mientras los ventiladores tradicionales rugían a plena potencia, exigiendo sangre, repartiendo mezquindad y reclamando fichajes, los gestores del club decidieron que la mejor decisión era aplicar aquello que venían predicando. Apostar por el modelo de juego, reforzar el método formativo y elegir a otro hijo de la casa. Es decir, la idea.
En el porvenir inmediato, el Barça volverá a vivir éxitos y también fracasos, pero hoy ha conseguido algo inaudito en la historia de su gestión como club: ejercer un liderazgo inteligente, sobrio y coherente.
III.              EL MODELO DEBE EVOLUCIONAR SIN DESCANSO.





Durante cuatro temporadas, además de ganar títulos (13 de 18 más la opción de la próxima Copa del Rey), el Pep Team ha dejado dos grandes señas de identidad: primero, una interpretación muy ortodoxa y firme del juego posicional hasta convertirlo en un sello futbolístico; y segundo, una dinámica intensa de creación de variantes tácticas al sistema central de juego.
La reconversión de Leo Messi en falso 9, pasando de convertir una docena de goles por temporada a registros que ya superan los 60 este curso; el doble papel de los extremos; la defensa de 3 e incluso de 2 más allá del círculo central; la utilización hasta de 7 centrocampistas; muestras todas ellas de un cuerpo técnico en busca de evoluciones constantes para evitar el estancamiento. La contratación de Cesc Fàbregas para iniciar el largo proceso de perpetuación de la especie, driblando el darwinismo inevitable respecto de la figura de Xavi; o el ascenso prudente pero incesante de canteranos al primer equipo, son otras muestras de las ideas actuales del Barça.
Posiblemente nadie dentro del club sabe exponerlo como Andoni Zubizarreta, director deportivo. Estas son sus ideas principales al respecto de dichas evoluciones, extraídas de una extensa conversación, a finales de 2010, a raíz del libro “Senda de Campeones”.
·        GESTIONAR EL MIEDO
“Si no hay buenos ascensoristas, el proceso se detiene. Al margen del modelo en sí, esto depende de nuestra capacidad de gestionar nuestros propios miedos y también en eso podemos ser rehenes de nuestro éxito. Para poder mantener el maravilloso nivel de ahora, si la generación que viene apretando cumple un poco menos las expectativas y acabamos yendo al mercado y traemos a otros, en el fondo estaremos equivocándonos. También es cierto que debemos medir bien los ingredientes: un poco más o un poco menos de sal y el guiso es distinto. Desde la presidencia hasta abajo creo que todos debemos pensar como Pep: que un día juega Fontàs, pues ya está. ¿Qué la plantilla es corta? Pues vamos a la semifinal de la Champions con los que estén bien y jugarán bien seguro. ¿Por qué? Porque conocen el club, saben cómo se juega, están implicados en esta historia. Otra cosa sería mantener eso durante diez meses, pero el éxito dependerá de la capacidad que tengamos de gestionar nuestro miedo”.


·        EVOLUCIONAR, EVOLUCIONAR…
“Hay una primera cuestión: ¿Qué Xavi queremos replicar, el que tenía el guión del 4 como herencia o el actual? Mi idea sería que debemos pensar que dentro de diez años vamos a seguir jugando igual de maravillosamente bien, pero no como jugamos ahora. Tendremos otras cosas”.
“No siempre tendremos el talento, desde el punto de vista de la construcción del juego de la pared, de las tres posiciones, de la interpretación del juego en el ámbito colectivo, que nos da Xavi y habrá algún momento en que le perdamos. Y tenemos que ir pensando en que vamos a seguir jugando igual de maravillosamente bien, pero con otro estilo de juego. Manteniendo nuestro ADN, nuestra forma, el concepto a partir del balón, el juego vistoso y espectacular, pero tendrá cambios y matices. Igual es sin extremos, con dos dentro, con tres fuera, jugamos con tres-rombo-tres como el Dream Team; o como ahora con cuatro en medio, pero que no son cuatro sino cinco… Será un proceso evolutivo y tenemos que esforzarnos en prever esa evolución para que dentro de unos años intuyamos dónde vamos a estar. En este momento tenemos una enorme ventaja competitiva con respecto a los demás, pero hemos de evolucionar”.


·        NO BUSCARÍA CLONES
“Quizás el Xavi del futuro es un perfil que no imaginamos. Piensa que nunca habíamos tenido un 4 con el perfil físico de Busquets: Milla, Pep, Amor, Xavi no tienen ningún parecido físico a Busquets, que es especialmente grande. Fíjate en Puyol y Piqué. Con Puyol tenemos mucha velocidad y con Piqué mucha salida de balón. Son procesos evolucionados que se han ido desarrollando. No buscaría clones de los jugadores actuales. Porque no existen y porque sé que ponerles esas etiquetas de que ‘serás el nuevo Xavi’, como antes se decía ‘serás el nuevo Guardiola’, eso no es realista. No soy partidario de clonar jugadores ni de buscar en el mercado jugadores exactamente iguales a otros que tenemos o hemos tenido, entre otras cosas porque tenemos futbolistas muy excepcionales. Más bien buscaría jugadores que nos den muchas opciones dentro de nuestro juego. Por eso digo que la polivalencia es muy importante. Está claro que tenemos a nuestro público educado en una línea y eso nos hace diferentes y no nos vamos a mover de nuestro estilo”.
“Puede haber quien entienda de mis palabras que voy a cambiar el sistema y voy a transgredir el modelo de juego; que ahora vamos a jugar a otra cosa. No, simplemente debemos comprender que Laudrup ya jugaba de falso 9, pero Laudrup no es Messi y ambos juegan de falsos nueves y son excelentes pasadores y proveedores de los compañeros y obligan a los centrales contrarios a salir y crean espacio detrás. Pero si hubiésemos querido clonar a Laudrup no hubiese salido Messi. Si hubiésemos querido copiar exactamente a Laudrup quizás ahora tendríamos a Iniesta jugando de falso 9, pero en su momento se prefirió evolucionar y se probó a Messi en el puesto y no sólo hace lo de Laudrup, sino que te marca cuarenta goles por año”. (Nota: este curso ya son más de 60).

MISMA PARTITURA, OTRA INTEPRETACIÓN.
“Es un proceso evolucionado desde un punto de partida. Pero cuando hablo de eso quizás me miren raro y digan que debemos buscar al nuevo Xavi. Y yo les digo que no. No porque sí, sino porque no hay otro Xavi. Si mantenemos la capacidad de interpretar el juego de una forma totalmente diferente del resto, si seguimos tocando la música con otra partitura, que es nuestra identidad porque los contrarios no saben leer esa partitura y se interrogan sobre el tipo de sinfonía que están escuchando… Y después dicen que a nosotros no nos dan patadas y que los rivales no compiten y la realidad no es esa: la realidad es que ha ocurrido en el campo una cosa que no han comprendido, no han entendido de qué iba nuestra partitura. Nosotros hemos de seguir manteniendo la partitura y tener los jugadores capaces de interpretarla. ¿Cuáles serán esos jugadores? Bueno, los que hay ahora por aquí nos dan pistas bastante buenas para saber cómo será la partitura dentro de unos años…”.
IV.              DUELO POR PEP, NO POR EL PEP TEAM.



Pep Guardiola es lo opuesto de lo que aparentó. Es pragmático en lugar de filosófico (en el sentido peyorativo que se le quiere dar a este concepto). Es entrenador mucho más que líder. Si aparentó otros roles fue porque el club lo precisaba, vacío de jerarquía moral algunas veces, ausente de pulso en otras, casi siempre vencido por una realidad que parecía superarle como institución. Guardiola ha sido líder a su pesar y la afición menos intoxicada así lo comprendió. Nadie le eligió para dicho liderazgo: las circunstancias institucionales le empujaron al centro de la escena y él no rechazó las responsabilidades. Se ganó el liderazgo y no exclusivamente a base de títulos y juego, sino por su comportamiento en las buenas y en las malas, en los aciertos y también en sus días de errores, hasta el punto que muchos resabiados anunciaron que todo era fachada y que solo le conoceríamos de verdad en la derrota, algo que hemos podido comprobar por duplicado en los últimos días. Sí, ese es su auténtico rostro: líder y deportista.



El barcelonismo de ventilador, agazapado durante años tras el oropel de las victorias, se desató con su ristra de interpretaciones venenosas. Nada nuevo. Son décadas de persistencia en el empeño. Probablemente, nada más risible que esa atribución de falta de carácter a un entrenador que, en su primer día, decidió prescindir de Ronaldinho y Deco; más tarde de Eto’o e Ibrahimovic, incluso asumiendo la carga del error que esto último conllevaba; que sentó a quien le pareció aunque se llamara Thierry Henry; que jugó los partidos más arriesgados con infantes si le parecía adecuado; y que continúa mostrando en su currículo el dudoso récord de jugador barcelonista más expulsado de la historia, por cierto siempre a causa de su carácter fuerte y no precisamente por dar patadas.
Llegó por pasión y se va porque se ha quedado vacío. No hay más, aunque las necesidades del estercolero social intentarán encontrar cualquier indicio de excremento que permita parir una montaña donde había un ratón. Vacío. Sin más.
El barcelonismo vestirá su duelo con el rigor de una pérdida sonada, pero con el alivio de que la continuidad en el modelo no es palabrería, sino un hecho tangible e irreversible. Seguirá teniendo éxito o no, pero será el mismo camino emprendido hace décadas.
Duelo por un entrenador mágico y un líder involuntario. El balón, lo único auténticamente imprescindible en el fútbol, ha perdido momentáneamente un amigo, que seguro reencontrará en cuanto Guardiola rellene el depósito vital. El duelo barcelonista es por Pep, pero todavía no por el Pep Team, equipo adolescente pese a tanto vaticinio.

V.                TITO,  HERMANO DE PEP.



Dirán que es hijo de Pep, pero en realidad es su hermano. En el Barça histórico hay dos hilos conductores que, partiendo de distintos orígenes, han confluido en un mismo heredero: Pep Guardiola. Y que ahora desembocan en Tito.
El primer hilo se refiere al concepto de cantera que ha construido el club. El hilo se resume en tres figuras: Laureano Ruiz, Johan Cruyff y Pep Guardiola. Es un resumen esquemático e incompleto, pues ahí deberíamos añadir por lo menos otra docena de nombres fundamentales, pero es un resumen: Laureano es el abuelo, Johan es el padre y Pep es el hereu, el heredero. En los años 70, Laureano Ruiz plantó unas semillas conceptuales; en los 90, Cruyff decretó la implantación masiva de ideas similares; y Guardiola ha sido el gran recolector, el ascensorista de los canteranos. Insisto: entre ellos, docenas de entrenadores, maestros, directivos y gestores que han resultado fundamentales para comprender el fenómeno. Pero el hilo tiene estas tres figuras sobresalientes.
El segundo hilo se refiere al modelo de juego del club. Dicho hilo se inicia en Rinus Michels, prosigue en Cruyff, se perfecciona con Louis Van Gaal, adquiere consistencia con Frank Rijkaard y estalla en su máximo rendimiento con Guardiola. También resulta excesivamente esquemático resumir en cinco técnicos (cuatro de ellos holandeses) la historia del modelo del juego de posición, pero es un modo de expresarlo.
VI.               EL HOMBRE QUE APRENDIÓ A NO TENER PRISA.



Ambos hilos han transitado, en estos cuarenta años, por caminos a veces paralelos y, en otras ocasiones, por sendas divergentes. Cruyff los unió y también Van Gaal. Otros, simplemente, vivieron ajenos al intento de que confluyeran. Gente como Rexach siempre peleó por unirlos. Rexach fue entrenador de Pep Guardiola y Tito Vilanova. Fue quien les aportó calma a unos espíritus agitados e inquietos. Quien les explicó en qué consistía la Paradoja de las Judías Secas y cómo debían respirar hondo y dejar serenar las piezas antes de tomar decisiones.
Tito es hijo de la cantera del Barça. No llegó al primer equipo por culpa de sus prisas juveniles: “Cuando me tocó renovar como jugador, les dije a Charly y a Cruyff que solo quería estar dos años en el Barça B. Tenía 21 años y les dije que si no subía al primer equipo en dos temporadas, me iba. Con el paso de los años, he visto que me equivoqué porque mi estilo de juego se adaptaba como un guante al estilo del Barça y, en cambio, cuando fui a otros equipos no me resultó fácil adaptarme a otro estilo de juego. Quizás tampoco hubiera triunfado en el Barça grande, pero me fui demasiado pronto. No era necesario marcharme con solo 21 años . Esta experiencia personal la tengo muy clara y si los chicos me quieren hacer caso les diría que no tengan prisa porque, si lo que quieren es jugar en Primera División, ya tendrán tiempo. Si no es con 21 años, será con 23, pero por el camino habrán perdido la posibilidad de jugar en el primer equipo del Barça”.
Tito Vilanova se arrepiente de aquel arrebato y es el autor intelectual de la actual política de pausa en el ascenso de los canteranos. Que suban al primer equipo, pero no para ser lanzados al escenario (como ocurrió con Bojan), sino para aprender junto a los mayores. Para hacer un master gradual, para pasar de aprendices a expertos sin prisa.


El futuro entrenador del Barça es terriblemente exigente. Su aportación va bastante más allá de las jugadas de estrategia a balón parado o la coordinación del cuerpo técnico. Ha sido los ojos de Guardiola hacia toda la cantera, donde tiene un hijo, Adrià, militando como defensa central en el Cadete B: “Como padre, el club me dijo lo mismo que le dijeron a los míos cuando yo entré como jugador: prepara a tu hijo para el momento en que deje de ser jugador del Barça porque lo más probable es que no llegue al primer equipo. Es duro escucharlo, pero es muy positivo”.
Tito Vilanova dirigió el Cadete B que arrasaba por donde pisaba. El de Messi, Cesc y Piqué. Un equipo invencible. Diez años después volverá a dirigirlos.
VII.           TITO TIENE LAS LLAVES DEL ASCENSOR.
 “Ahora no podemos cagarla”.
Así de claro. Se refería a la sensación casi vertiginosa de que era ahora o nunca. De que La Masia era un volcán imparable de energéticos chavales que pedían paso. Y que no se debía taponar el volcán con fichajes equívocos. Que ya se había equivocado (lo reconocía, sin temor) y que ahora era el momento de los chavales. No para que ocupasen las primeras posiciones de la trinchera; no para ser titulares. Sino que era el momento de construir la plataforma definitiva, de engrasar el ascensor al Camp Nou para que los hijos del volcán no se perdieran por el camino. Perpetuar la especie, filtrar el inevitable darwinismo. Era Pep en estado puro diciendo que esta era la hora, el momento clave para el club porque quién sabe lo que ocurriría el día en que todo soplara en contra.
Y llegó ese día, el de las derrotas y el adiós y resultó que el ascensor no solo seguía funcionando, sino que al segundo ascensorista le dieron galones de capitán para redoblar la apuesta volcánica. Tito ya tiene la llave del ascensor y no es un cualquiera. Es otro hijo de La Masia y al mismo tiempo, padre de canterano. A él tampoco hay que convencerle de las bondades del volcán. Lo conoce al milímetro: sabe de sus virtudes y defectos; conoce a los técnicos de abajo, a los niños prodigio, a los remolones y a los Busquets del futuro. Cuando Messi era un enano, Tito ya estuvo a su lado, como Cesc y Piqué. Cuando hubo que diseñar un plan en tres fases para cada chaval del Barça B, Pep miró a Tito y éste dibujó plazos, procesos y modos de evaluar el rendimiento.
Con los críos aprendió que formar y competir son dos formas de expresar lo mismo: el deseo de ganar. Con los mayores comprendió que no hay mejor mezcla que la mezcla de sangres, de ahí su pasión por juntar a muchos de casa con unos pocos elegidos de fuera. Pocas veces el ascensor del Camp Nou habrá estado en mejores manos, pues si Pep se demostró más cruyffista que Cruyff, muy probablemente Tito será más guardiolista que el propio Guardiola. Su primer triunfo es que el club haya decidido no apartarse del camino iniciado.

 

VIII. TITO VILANOVA, UN JUGON DE LA MASIA.

En las últimas horas estamos leyendo multitud de perfiles del nuevo primer entrenador del FC Barcelona, Tito Vilanova. Artículos profundos sobre sus innegables capacidades profesionales y personales para hacerse con el rumbo de la nave blaugrana. En las siguientes líneas me gustaría hablar del anterior Vilanova, de la etapa en la que fue jugador de La Masía y en la que tenía la ilusión de llegar a jugar en el primer equipo.
Vilanova era un chico larguirucho, de apariencia apocada y que disimulaba la timidez propia de la adolescencia con una pelambrera mod muy llamativa. Como jugador era un volante central pausado, con una excelente calidad técnica y capacidad para distribuir el juego. Solía jugar por delante del mediocentro y destacaba por su facilidad para manejar la bola con la cabeza levantada y por una madurez impropia de la edad. Tito fue quemando etapas en la cantera blaugrana hasta llegar al juvenil que dirigía Charly Rexach en 1985.

FINALES EN LAS GAUNAS
Aquel juvenil barcelonista es uno de los más recordados de la historia culé por el fútbol ofensivo que desplegaba y porque en él se formaron varios jugadores que pocos años después iban a formar parte del Dream Team de Johan Cruyff. Aquel equipo estaba liderado en el campo por Guillermo Amor, Sergi López y Jordi Roura pero quien estaba en la sala de máquinas era Tito. Dos encuentros marcaron la trayectoria de aquel gran juvenil de Charly; dos finales de Copa del Rey consecutivas disputadas en 1986 y 1987 ante el Real Madrid y Athletíc de Bilbao respectivamente. Ambas se disputaron en Logroño y yo, un niño apasionado por el fútbol que vivía en la capital riojana, tuve la suerte de que mi padre me llevara a ver ambas.
En la primera, el Barça endosó un 6-3 al Real Madrid en un encuentro fantástico y de imborrable recuerdo en Las Gaunas. El Real Madrid que dirigía Toni Grande tenía una enorme generación con futbolistas como Caminero, Aragón, Sebastián Losada o Vílchez. Sin embargo, se vieron a merced de un juvenil azulgrana que fue una máquina de generar fútbol. Los titulares del día siguiente eran para Ramón, el magnífico ariete que apuntaba como estrella y que logró un hat-trick. Se pedía que tuviera ya una oportunidad en el primer equipo y se le veía como el sucesor de Archibald. Sin embargo, el héroe en la sombra de aquel partido fue el número 7, un chico llamado Vilanova, que había controlado el tempo del partido a su antojo y que se permitió dar cuatro asistencias de gol. Seguro que el bueno de Nicolau Casaus, con su puro en el palco, tomó buena nota de aquel imberbe de 16 años.
Un año después, el mismo escenario y la misma final pero con un rival diferente, el Athlétic Club de Nico Estéfano. 12.000 espectadores en Las Gaunas, cifra extraordinaria para una final juvenil. Los cachorros llegaban con tres jugadores que apuntaban a ser leones de inmediato: Alkorta (jugando de mediocentro), Garitano y Mendiguren. El Barça presentaba un equipo muy similar al del año anterior con la incorporación de Chapi Ferrer, que había relevado al licenciado Cristóbal. El encuentro fue de poder a poder, muy cerrado. El Barça perdía 1-0 a falta de diez minutos. Guillermo Amor puso la igualada al transformar un penalti. Cuando apenas quedaban dos minutos para el final surgió la figura del 7, Vilanova, que de preciso disparo batía a Lobato y daba el título al equipo blaugrana. “El Mundo Deportivo” del día siguiente le dio la máxima puntuación posible, un 6. El juvenil del Barça lograba su segunda Copa del Rey consecutiva y lograba la hegemonía del fútbol de cantera español.
Parecía que muchos jugadores de aquella generación estaban predestinados a jugar en el primer equipo. Tito era uno de ellos sin duda. Llegó al Barça Atlètic que dirigía Lluis Pujol en 1988. El equipo estaba en Segunda División, pero las cosas no fueron bien y terminaron descendiendo de categoría. Vilanova fue perdiendo protagonismo en aquel equipo a medida que pasaba la temporada en favor de Danny Muller, el yernísimo de Johan Cruyff, y de Raigón, un chico más experimentado. El de Bellcaire llegó a jugar 3 partidos amistosos con el primer equipo blaugrana a las órdenes del Flaco pero jamás alcanzó a debutar en encuentro oficial. Terminó marchándose al Figueres, en el que se rencontró con su fútbol e impartió doctrina futbolística a las órdenes de Jorge D´Alessandro. Siguió demostrando cerebro y toque en el Celta, Badajoz, Mallorca, Lleida, Elche y en la Gramanet, en la que se retiró en 2002. A partir de ese día se empezó a forjar el Tito entrenador que ha terminado por ser el heredero de su íntimo amigo Pep en el banquillo barcelonista. Pero esa historia ya la han contado otros mejor que yo…
 Bibliografia:
* Ángel Iturriaga Barco es Doctor en Historia y miembro del GIHNT (Grupo de Investigación de Historia de Nuestro Tiempo). Autor de ‘Diccionario de Jugadores del FC Barcelona’ y ‘Diccionario de Técnicos y Directivos del FC Barcelona’. En Twitter: @anituarco
* Gracias a José Hernández, @rainerbonhof, por su ayuda documental.
* Publicado en El Periódico (28-IV-2012) MARTI PERARNAU - Foto: Miguel Ruiz (FC Barcelona).
- BLOG MARTI PERARNAU Fotos: Miguel Ruiz (FC Barcelona)
- BLOG MARTI PERARNAU Fotos: Miguel Ruiz (FC Barcelona)    
- Jordi Cotrina (El Periódico) Fotos: Miguel Ruiz (FC Barcelona)
- MARTI PERARNAU Publicado en Sport (28-IV-2012)
- Foto: Valentí Enrich (Sport)
* Enrique Durán es Director Técnico de fútbol base de los Mamelodi Sundowns de Sudáfrica. Anteriormente fue Coordinador de la FCB Escola. En Twitter: e_duran_diaz
- Fotos: Miguel Ruiz (FC Barcelona)
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